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2017 Disquero Harry Styles Pop Sound Ambition

Harry Styles – Harry Styles

Un paseo por los muchos estilos del álbum debut del Jarry Estilos.

Dedicado a Aline y Josué, que son super fans del Harry.

Ficha

Año de publicación: 2017.

Género(s): Pop.

Duración: 10 canciones / 40 minutos.

Productor(es): Jeff Bhasker, Mikey Weiss, Tyler Johnson y Kid Harpoon.

Te puede gustar si te laten: George Harrison, Prince, Robbie Williams y evidentemente One Direction. Además de cualquiera de los mencionados en la lista de influencias.

Conoce más de este disco en Wikipedia.

A veces hay que darle tiempo al tiempo para tomar perspectiva y cerciorarse que algo que le gusta a uno en un principio, realmente pase la prueba del paso de los años, comprobando de esta manera que es un material de buena calidad y no un gusto pasajero.

Por tanto, siempre es bueno escuchar y volver a escuchar, uno que otro disco bajo ese parámetro. Asegurarnos que la producción envejece bien. Que nos sigue gustando igual que el primer día.

Esto se da sobre todo, en producciones como de la que hablamos el día de hoy. La cual, podría no estar libre del prejuicio de algunas personas, a quien puede parecerles un disco “prefabricado” y “fresa”.

El álbum debut de Harry Styles, que salió al público en mayo del 2017, es un caso que goza de mucha salud. Es un discazo.

De hecho, es tan bueno, que podría traerle al inglés la famosa “maldición del primer disco”. Esa en donde el primer material es tan bueno, que los posteriores podrían quedar un poco flojos o podrían sonar repetitivos.

Y no es para menos. Styles, ídolo de multitudes, logró una producción pulida. Llena de influencias musicales, que más que esconderlas, las presume. ¡Y vaya que si lo hace bien!

Tanto, que por el puro placer de disfrutar de la música, nos hemos dado a la tarea de analizar tema por tema, cada una de las raíces encontradas en el disco. Por supuesto, acompañado de su respectivo playlist.

Meet Me in the Hallway

¡Rolón! Probablemente la mejor elección para abrir el disco. No inicia con algo ponchado, sino al contrario, con algo soft que va escalando poco a poco hacia su clímax.

Las influencias que se detectan aquí provienen directamente de un George Harrison en su etapa “All Things Must Pass“, así como las del mejor momento de una de las bandas contemporáneas a la producción, The War On Drugs.

Sign of the Times

El sencillo por excelencia. Aquí rebozan influencias de Elton John y John Lennon en el piano que lleva el compás de la melodía. Volvemos a ese toque de Harrison en la guitarra, misma que también nos puede recordar al mismísimo Prince en “Purple Rain“.

El detalle de la subida al cielo nos remite directamente a “Space Oddity” de Bowie. Y en general, toda la canción podría ser una toma descartada de aquella grandiosa “Stop Crying Your Heart Out” de Oasis.

Carolina

Una rola sexy, provocativa, cuasi sexosa. Ideal para bailarla bañado en sudor, enfundado dentro de unos pantalones apretados.

Se nota nuevamente la influencia de Prince respecto al tono sexy de la canción, como en los efectos sonoros al fondo de gritos y cucharas. Sí, cucharas.

Las cuerdas en el track son un caso especial. La guitarra es una herencia directa del legendario Marc Bolan, amo y maestro del glam. Y por supuesto, el arreglo es musicalmente algo que en definitiva haría T-Rex.

La canción en sí misma, bien podría haber tenido cabida en el “Midnite Vultures” del “güero” Beck. Su ADN se relaciona con el sencillo “Sexx Laws”, salido allá por 1999. Es de ahí de donde seguro toma la parte electrónica, los coros y la temática.

Por último, es obvio que hay un dejo distante del sonido de One Direction. Era de esperarse. Está ahí para recordarle a los fans de dónde viene Harry, pero dejando muy en claro hacia dónde va.

Two Ghosts

Canción que bien podría haber sido cantada por Robbie Williams en cualquier momento de su carrera. O bien, por Frank Healy y compañía, en cualquiera de los discos de Travis. Un buen track con aires de campiña escocesa.

Sweet Creature

Una rola que suena abiertamente a los Beatles, en particular a “Blackbird” de Paul McCartney. Tiene todo el estilo que “Macca” usa cada vez que quiere tener un momento tierno con los fans: guitarra acústica y voz dulce.

Los coros del fondo y arreglos también nos remiten a las bandas de Neo-folk contemporáneas a la época de este disco. Fleet Foxes y Mumford & Sons, los estoy viendo a ustedes.

Only Angel

Una canción que durante su primer minuto nos hace pensar inevitablemente en Moby y su electrónica, aderezada con sampleos de voces femeninas.

Momentos después, existe un quiebre que inunda la melodía con un coro pegajoso y guitarras acompasadas a una batería. Es evidente la influencia de Sus Satánicas Majestades, los Rolling Stones. La canción (con todo y cencerro incluido), bien podría ser un éxito más de la dupla Jagger-Richards.

Por si el coro de voces no lo había dejado claro, también podemos emparentar este track con otras bandas en la vena de los Stones como los Dandy Warhols y Lenny Kravitz.

La vocalización de Harry en esta canción, no deja de recordarnos los buenos tiempos de cuando Steven Tyler se ponía en mood cachondo con Aerosmith.

Kiwi

Es un rolón lleno de dinamita y alto octanaje, al menos para el género al que Styles está acostumbrado a manejar. Una canción de un ritmo pegajoso liderado por las guitarras y los coros.

Por tanto es inevitable pensar en bandas como Jet, The Hives, The Datsuns, The Libertines, Green Day, The Vines, Arctic Monkeys e incluso, los legendarios The Clash. Sobre esto último, no dejen de prestar especial atención al grito a lo “London Calling” a la mitad de la canción.

Ever Since New York

Otra baladita con algo de guitarra acústica. Sólo que en este caso con todo un acompañamiento. Esta canción bien podría ser también de los ya mencionados Robbie Williams, Travis o George Harrison.

Pero no sólo eso, se disfruta bastante ese nexo musical que se tiene con el rock semiacústico de los Estados Unidos. Se palpan influencias de otros grandes como “el jefe”, Bruce Springsteen y Tom Petty en sus etapas acústicas.

Woman

Rolón-cachondo-sexoso-cochinón.

Ahora sí estamos en terrenos de música de alcoba. El inicio bien podría ser una referencia a la música de Noel Gallagher ya en su etapa solista, en la que platica un poco antes de cantar.

El piano por su parte, es otra vena musical que bien hace referencia a Elton John y un lejano “Bennie and the Jets“. La guitarra al ritmo lento de la voz, es sin duda otra referencia más a Prince en “Do Me, Baby“. Más obvio no podría ser.

En ese mismo sentido, la combinación del quejido, guitarra y sintetizador es una clara herencia de Lenny Kravitz en canciones como “It Ain’t Over ‘Til It’s Over” o “I Belong To You“.

Hablando de quejidos al fondo, nótese la vibra que hay de Justin Timberlake en lo que probablemente es su mejor etapa, entre el FutureSex/LoveSounds y The 20/20 Experience. Sin dejar de lado por supuesto, ese ambiente de intimidad que nos remite a lo que hiciera George Michael en sus diferentes discos.

From the Dining Table

Un super rolón acústico para concluir el disco en paz, a modo de colofón. Justo como una voraz noche de sábado culmina un domingo por la mañana.

Otra canción evidentemente Beatle, que con su medida proporción nos lleva a pensar en aquella “Her Majesty” al final del Abbey Road.

Hay aquí también influencias de Nick Drake y su “River Man“, el ya mencionado George Harrison e incluso Moby, sólo que en esta ocasión en su faceta acústica, como la de “Guitar Flute & String“.

En resumen, un álbum debut que brilla por no esconder sus raíces, sino por mostrarnos todo lo que Styles puede y quiere hacer. Sin lugar a dudas, junto al “A Deeper Understanding” de The War On Drugs, el mejor disco del 2017.

Veredicto

– Éntrele sin prejuicios.

– No se quede sin explorarlo.

– Interesante. Sin duda.