Categorías
#Destacado Emprendimiento Estrategia empresarial Journal Planeación y productividad

Cómo hacer objetivos SMART

En una ocasión anterior, platicaba cómo hacer una planeación anual para un negocio o empresa. Sin embargo, varias personas me pidieron que por favor profundizara en el tema de los objetivos SMART. Y dado que este es un tema muy importante, no está de más ahondar un poco al respecto.

Información sobre los objetivos SMART, afortunadamente, se puede encontrar de sobra. Así que como preámbulo, creo que sólo me queda resaltar eso que muchos ya saben. SMART significa inteligente en inglés y es una abreviatura que resume el modo en que se formulan estos objetivos, encaminándose justo, a trabajar de esa manera.

Algo muy bonito que ofrece poner en práctica estos objetivos, es que técnicamente puedes conseguir cualquier cosa que quieras o te propongas. Y si no lo logras, entonces, tras analizar de vuelta el planteamiento, podrás conocer los puntos de oportunidad o áreas de mejora que necesitas ajustar para una próxima ocasión.

Para definir un objetivo SMART, primero hay que conocer qué significa cada letra de las siglas que conforman esta palabra:

SEspecífico (Del inglés “Specific”)
MMedible
AAlcanzable
RRelevante
TEn un tiempo determinado
Objetivo SMART.

Hasta aquí nada del otro mundo. Lo importante es saber cómo llenar cada una de las casillas. Cada una se determina respondiendo las siguientes preguntas:

S¿Qué se quiere? Respondiendo de la manera más concreta posible con un verbo infinitivo (ar, er, ir).
M¿Qué tenemos que alcanzar? Enunciando siempre con un número, cifra o porcentaje.
A¿Cómo se va a lograr? Haciendo de manera general, una lista con las actividades a realizar para conseguir lo específico.
R¿Por qué esto es importante? La pregunta lo dice todo. ¿Qué interés hay detrás de lo que buscamos? Es lo que nos motiva a hacer las cosas para lograr lo que queremos alcanzar.
T¿Para cuándo debe estar cumplido este objetivo? Se enuncia un tiempo determinado o una fecha específica para revisar si alcanzamos nuestra meta.
Formulación de cada casilla de un objetivo SMART.

Este ejercicio se puede hacer tanto para objetivos de negocio como objetivos personales. Por ejemplo:

SQuiero bajar de peso,
M5 kilos al menos,
Aasistiendo al nutriólogo una vez al mes, haciendo ejercicio 30 minutos diarios y dejando el azúcar,
Rporque quiero sentirme bien en mi persona,
Tpara mi cumpleaños el 4 de julio del 2021.
Ejemplo de objetivo SMART.

La magia sucede cuando lees de corrido lo que enunciaste en cada casilla. “Quiero bajar de peso,5 kilos al menos, asistiendo al nutriólogo una vez al mes, haciendo ejercicio 3o minutos diarios y dejando el azúcar, porque quiero sentirme bien en mi persona, para mi cumpleaños el 4 de julio del 2021“. Todo hace muchos más sentido, ¿cierto?

De esta manera, un propósito en mente ya no se queda corto. Vamos más allá de lo que simplemente se quiere hacer y pasamos a tener una pequeña hoja de ruta que nos facilitará entrar en acción.

Algunos puntos importantes sobre los objetivos SMART

Algo que funciona bastante bien en la práctica, es procurar no poner en marcha más de 3 objetivos SMART al mismo tiempo. ¿Por qué? Porque si bien los objetivos SMART plantean algo que se quiere conseguir, para lograrlos siempre se van a necesitar de recursos. Básicamente TAD: Tiempo – Atención – Dinero. Resulta lógico pues, que entre más objetivos se tengan, los recursos se fragmenten más y más, de tal manera que no sean suficientes para echar a andar las acciones encaminadas a conseguir lo que se busca.

Por otra parte, es muy probable que encuentres que existen los objetivos SMARTER o “más inteligentes”. Estos no son otra cosa que los mismos objetivos SMART que acabamos de ver, más uno o dos puntos que algunas personas agregan porque así lo creen conveniente.

En estos casos, la E puede significar varias cosas dependiendo el contexto. En algunos casos es “Excitante” o “Emocionante”. En otros, significa “Ecológico” y/o “Ético”. Lo mismo pasa con la segunda R. Hay casos donde significa “Recompensa” o “Retador”. Incluso he visto que algunas personas indican la E como “Evaluación” y la R como “Re-evaluación”. Sin embargo, reitero, estos puntos adicionales no son obligatorios y es opcional que los consideres de acuerdo a tu panorama. Los que sí o sí se deben en tomar en cuenta son los SMART.

Por último y como no puede ser de otra manera, formular objetivos SMART siempre es un gran paso. No por nada sirven como un faro de guía para alcanzar cualquier cosa que uno se proponga. Aún así no hay que perder de vista, que ya bajado un plan con estos objetivos, el resto queda en el terreno de poner todo en marcha a través de tomar acción.

Tengo algo para ti

Espero que con esta información puedas conseguir cualquier cosa que te propongas. Por eso, nuevamente, adicional a la guía de la planeación anual de la vez pasada, en esta ocasión te comparto una plantilla para que puedas formular tus objetivos SMART. Ya sabes que sólo tienes que dar click en el botón de descargar.

B.

Categorías
#Destacado Emprendimiento Estrategia empresarial Journal Planeación y productividad

Cómo hacer una planeación anual para tu empresa

Es diciembre y en muchas empresas es tiempo de organizar las planeación anual. Sin embargo, por raro que pudiera parecer, a muchas personas se les complica este proceso. O a veces, incluso, no saben cómo hacerlo o por dónde empezar.

Como emprendedor y empresario, también pasé alguna vez por ese dolor de cabeza. Sin embargo, no hay nada como la práctica para poder entender las cosas. Por esa razón, permíteme explicarte un sencillo método, que estoy seguro te será super útil para esta finalidad.

Tan solo sigue los siguientes pasos:

1. Describe cómo sería un año exitoso para ti si no tuvieras riesgo de fallar

Comienza por aquí. Con lo que más te gustaría lograr para el siguiente año.

2. Establece un número. ¿Qué te gustaría lograr para el siguiente año?

Al igual que el caso anterior, escribe un número o métrica que te gustaría alcanzar. Por el momento no te preocupes por el cómo.

3. Describe en tus palabras el año que termina

¿Cómo lo viviste? ¿Cómo lo sentiste?

4. Describe tu trabajo durante el año que termina

¿Qué fue lo mejor que hiciste este año? ¿En qué te encantó trabajar? ¿Qué fue lo peor que hiciste este año? ¿Qué fue lo que no te gustó hacer este año? ¿Qué fue lo más difícil?

5. Reflexiona sobre si tuviste impedimentos

¿Hubo algo ajeno a ti que no te permitió lograr tus metas? ¿Qué barreras encontraste? ¿Hubo algo que te impulsó o ayudó?

6. Analiza lo que más valor te dejó este año

¿Cuáles fueron las 5 cosas que hiciste que más valor generaron este año? ¿Qué recursos usaste para lograrlo? ¿Cuáles fueron las 5 cosas que menos valor te generaron? ¿Qué tiempo, dinero y esfuerzo te costaron?

7. Analiza a tu equipo

¿Qué consideras que fue lo más importante que logró tu equipo? ¿Hay algo que consideres hayan hecho muy bien? ¿Qué consideras que puede ser un área de oportunidad para el año que viene?

8. Analiza tus logros

Haz una lista con todas tus métricas del año que pasó. ¿Qué lograste este año?

9. Proyección: ¿Qué absolutamente quieres lograr el próximo año?

Regresa al punto 1, organiza tu lista y convierte lo que escribiste de 1 a 3 objetivos SMART que tienes que lograr durante el año que viene.

SEspecífico
MMedible
AAlcanzable
RRelevante
TEn un tiempo determinado
Objetivos SMART.

10. Fija resultados clave. ¿Qué necesitas hacer para lograr tus objetivos?

Para cada uno de los objetivos, define hasta 4 resultados clave que necesitan suceder para que alcances tu objetivo.

Por ejemplo: Objetivo: Llegar a la luna antes de 1970. → Resultado clave: Construir un cohete que pese menos de 40,000 toneladas antes de 1965.

11. Paso a paso

Toma cada uno de tus resultados clave y de atrás para adelante, define qué tienes que lograr progresivamente cada trimestre para alcanzarlo.

Por ejemplo:

  • Objetivo: Capacitar a 2,000 personas en marketing digital.
  • Resultado clave: Tener 200 asistentes en todos los bootcamps.
    • Q4: Organizar 4 bootcamps con 25 asistentes c/u.
    • Q3: Organizar 3 bootcamps con 25 asistentes c/u.
    • Q2: Organizar 2 bootcamps con 20 asistentes c/u.
    • Q1: crear una estrategia de venta para el bootcamp para febrero 2020.

12. ¿Qué necesitas para lograrlo?

Haz una lista de todos los recursos que necesitas para lograr lo que definiste.

  • Alianzas
  • Materiales
  • Dinero
  • Personas
  • Equipo (Herramientas)
  • Tiempo
  • Otros

13. Cierra con un nice to have

Por último, haz una lista de las cosas que te gustaría lograr además de tus metas más importantes. Es la cereza del pastel.

Tengo algo para ti

Realmente me gustaría mucho que pudieras conseguir los objetivos anuales de tu empresa. Por eso, te regalo una guía con estos mismos pasos, para que la puedas tener al alcance a lo largo de todo este proceso. Me basé en una guía anterior que alguna vez compartió el buen Juan Del Cerro. Desde aquí le doy su crédito y las gracias. No es necesario que me dejes tus datos, ni nada por el estilo. Sólo da click en el botón de descargar.

B.

Categorías
Emprendimiento Filosofía de vida Journal

Esa loca, loca, loca brecha entre picar piedra y alcanzar la cima

En todas las carreras profesionales, entendiéndose esto como la combinación del tiempo de vida laboral más el camino vocacional que uno se proponga, existe un lapso entre un punto A y un punto B, que resulta sumamente variable de acuerdo al contexto de vida que se tenga en un determinado momento.

El punto A, es sin duda, el inicio de esa carrera. Ese punto en donde, por lo regular, uno se desvive en un trabajo con funciones operativas y un pago muy bajo, tanto monetario como emocional, a cambio de obtener un aprendizaje. A cambio de obtener experiencia.

Con el tiempo y la práctica, uno va afinando esa experiencia y poco a poco se va consiguiendo lo que en el mundo laboral se le conoce como “el expertise“. Este expertise, hasta donde sé, sólo se consigue con la practica diaria y constante. “Las horas de vuelo”, que les dicen. Desafortunadamente aún no he podido conocer a alguien, ni experimentar en carne propia, que un certificado o un diploma otorguen esto.

A todo este tiempo de esfuerzo continuo, de iteraciones de práctica y aprendizaje, de pruebas y errores, se le conoce como “picar piedra”. Esa metáfora burlona, pero bastante acertada, de que para encontrar diamantes, primero se tiene que viajar hasta las obscuras entrañas de la tierra, ensuciarse las manos y trabajar a marchas forzadas, para con el sudor de la frente, extraer toneladas y toneladas de carbón. La recompensa está en el largo plazo.

Por el otro lado, en el imaginario popular, el éxito siempre tiene otra visión. El éxito es, por lo regular, la imagen de la cima de la montaña más alta. Un lugar, tanto literal como figurativamente, inalcanzable. Sólo asequible para aquellos que son héroes. Aquellos que persistieron y resistieron. Que nunca se detuvieron. Para los que se atrevieron.

Sin embargo y a favor, hay que decir que en la práctica, la idea del éxito es muy diferente de acuerdo a cada una de las personas. Ya lo dice el refrán: “Cada cabeza es un mundo”. Habrá quien defina su éxito como fama y dinero. Habrá quién lo defina como un carro, una casa, un perro, una esposa e hijos. Habrá quien lo visualice como un bar propio en la playa. Sea cual sea la idea, ése es justo el punto B del camino.

Entre ambos puntos, quizás lo más recomendable es disfrutar del camino. No lo dudo. Pero también, es en ese camino en donde uno está hundido en trabajo y además, “hay que dar el 120%”. Estás saturado 18 horas diarias y el día sólo dura 24. E incluso, aunque trabajes de manera efectiva, a veces eso sólo alcanza para cumplir, quedándote corto en dar el siguiente paso.

A todos los que estamos en ese camino, a veces nos parece que vamos solos. Pero afortunadamente no es así. Yo te estoy platicando de esto y tú me estás leyendo hasta este punto porque creo que algo te hizo sentido. Felicidades. Vamos juntos.

Sin importar cuál sea tu expectativa propia, algo que pienso, hace bastante sentido, es aspirar a una labor en la que entre más alto se llegue, más ejecutivo, político y filosófico, sea el trabajo a realizar.

Sin embargo, en el mientras tanto, en el transcurso de pasar de una labor operativa a una cada vez más ejecutiva, no está de más justo filosofar, reflexionar y diseñar las cosas como si ya se estuviera ahí. Para comenzar a acostumbrar a la mente a ese contexto que se quiere alcanzar. Y evidentemente, resolver cuando sea el tiempo de resolver. Después de todo, no se alcanza la cima, sin antes salir de la mina.

B.

Categorías
Emprendimiento Filosofía de vida Journal

Haz eso que tú quieres, como realmente te gustaría que fuera

Desde el otro día, les platicaba que he tenido la oportunidad de pasar por varios emprendimientos. Desde agencias de publicidad, hasta convertirme en panadero.

Todas han sido experiencias dentro de áreas que son de mi agrado e interés. Lo curioso aquí, es que de cierta manera, antes de emprender cada una de estas aventuras, he recibido el mismo consejo, más o menos con las mismas palabras.

La primera vez, fue hace más de catorce años, mientras estudiaba para convertirme en creativo publicitario. En ese entonces, una de las tareas era buscar anuncios que a nuestro parecer fueran malos, analizarlos y convertirlos en piezas creativas.

Es bien sabido que en mucho de los casos, la publicidad es molesta porque, además de ser intrusiva, su mensaje es vacío, precario y hasta insultante. Pero no así cuando es bien realizada. Por ejemplo, todos odiamos que interrumpan un programa de TV, pero por otra parte, muchos esperan ver los comerciales programados durante el Super Bowl.

Después de varias prácticas y lecciones, uno de los consejos más comunes entre todos los instructores era: “Para hacer buena publicidad, haz la publicidad que a ti te gustaría ver”.

Tiempo después, me dediqué a hacer pan. Como era de esperarse, quise profesionalizarme en el ramo y tomé varios cursos de gastronomía, panadería y repostería.

El pan es algo maravilloso. Uno de los alimentos más ricos en todos los sentidos de la palabra. Sobre todo, si se opta por materia prima de primera calidad, en vez de productos químicos para industrializar su preparación.

Fue en el apasionante mundo de las masas, en donde varios maestros panaderos me pasaron “su receta” para hacer buen pan. Y ahí estaba, una vez más: “Para hacer buen pan, haz el pan que a ti te gustaría comer”.

No fue tan distinto cuando aprendí el proceso de elaboración de cerveza. Después de tomar varios cursos, no fueron pocos maestros cerveceros los que coincidieron con la fórmula ganadora: “Para hacer buena cerveza, haz la cerveza que a ti te gustaría beber”.

Y sí, cabe mencionar que a estas alturas, quizás todo sea una y otra vez la reinterpretación de aquella frase que dice: “Si quieres ser escritor, comienza por escribir el libro que quieras leer”.

Como sea, es uno de los mejores consejos de los que pueden echar mano. Sobre todo, cada vez que tengan la intención de iniciar algo.

B.