Una acción sin pensar,
seguida de una irremediable caída libre,
colisionando y estallando sin más remedio.

Primero, sonoro como un llamado al cáliz.
Después, el sonido de granizo lloviendo desde el cielo.

La forma cambia.
Nacido como vasija transparente,
disperso como esquirlas en el suelo.

Sólo quedan partículas prismáticas,
desechos, un descuido y el recuerdo.

B.

Deja una respuesta