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2021 Disquero Justin Bieber Pop Sound Ambition

Justin Bieber – Justice

Ficha

Año de publicación: 2021.

Género: Pop.

Duración: 16 canciones / 45 minutos.

Productor(es): Louis Bell, Jon Bellion, Benny Blanco, Tommy Brown, Finneas, Steven Franks, Skrillex, TroyBoi, Jorgen Odegard, the Monsters & Strangerz y Andrew Watt.

Te puede gustar si te laten: Harry Styles, Selena Gomez y Mac Miller.

Conoce más de este álbum en Wikipedia.

Nadie puede negar que Justin Bieber, es uno de esos artistas que no quitan el dedo del renglón en cuestión de estar produciendo material constantemente. Lo hace desde chavito y muy probablemente lo siga haciendo hasta que alcance una edad madura.

Esta reseña se escribe en pleno 2021. A un escaso mes de que este álbum se lanzara al mercado. Y sí, se escucha una cierta madurez en el sonido de Bieber. Definitivamente está creciendo.

Sin embargo, no creo que sea su mejor álbum. En lo personal pienso que ese título lo ocupa, al menos hasta el momento, el genial “Purpose” del 2015.

Pero vamos, esto no es una mala crítica. No me atrevería a recomendarles material musical que me pareciera malo. Eso sería algo infame de mi parte. La que nos ocupa, es una gran obra con muy buenos momentos a lo largo de la misma. Sólo que no es un trabajo tan festivo. Es más bien de un corte reflexivo y tranquilo.

El sonido es variopinto e influenciado por un puñado de distintos géneros. Muy probablemente gracias a la variedad de escritores y productores que colaboraron con Bieber. Estilos que van del R&B (discurso de Martin Luther King Jr. incluido), a canciones pegajosas y baladas sentimentales. De todo un poco, para el agrado de todos los tipos de fans.

Resaltan “2 Much”, “Holy”, “Unstable”, “Die For You” (que suena ochenterísma por sus sintetizadores y el corito a lo Billy Joel), “Hold On”, “Somebody”, “Love You Different”, “Loved By You”, “Anyone” (que por algún motivo me recuerda muchísimo a Enrique Iglesias cuando era joven), “Lonely”, “I Can’t Be Myself” y (la super R&B) “Peaches”. Misma que creo es la mejor canción de todo el álbum.

Estoy convencido que un día, Justin Bieber nos presentará un álbum pop que nos dejará a todos sorprendidos de lo bueno que va a llegar a ser. En el mientras tanto, está “Justice”, que como su nombre lo indica, le hace justicia a la carrera de Bieber hasta la fecha.

Veredicto

– Disfrútelo a más no poder.

– Recomendable para escuchar en pareja.

– También está bueno para conducir tranquilito.

B.

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Creatividad Emprendimiento Everything is a Remix Filosofía de vida Journal

De comenzar haciendo covers a terminar dominando un sonido propio

Esta hermosa lección la aprendí de la música. Todo el mundo que ha querido tener una banda en algún momento de su vida, comienza por tocar covers de sus artistas favoritos. Cuestión que todavía se adereza más, si en dicho momento, el entusiasmo de la situación, coincide con no tener la menor idea de cómo sacarle sonidos a un instrumento musical.

El resultado de que este hipotético proyecto sonoro triunfe, se ve definido básicamente por una cuestión de “horas de vuelo” y dedicación. Hay que invertirle tiempo, atención y dinero (TAD) al asunto.

Muchas horas de práctica, en gran parte con gusto y en otra gran medida, con disciplina. Hay que realmente ponerle pasión al asunto, para ser lo suficientemente aferrado y no botar el instrumento por la temprana frustración. Y en los correspondientes casos, hay que ir invirtiendo gradualmente no sólo en un instrumento de mejor calidad cada vez, sino también en un equipo que complementa a éste. Así como si es opción, pagar por un par de lecciones para mejorar la parte técnica que implica la ejecución.

Si lo enunciado anteriormente les parece mucho, entonces no busquen formar una banda musical. Aunque permítanme decirles, que todo emprendimiento en la vida es algo casi, casi, similar.

Punto y aparte de los recursos que implica echar a andar una banda, si el proyecto se logra con cierto éxito, al paso del tiempo, se puede notar la evolución de la agrupación misma a través de diversos elementos. Sus integrantes, su look, los temas a los que se refieren sus canciones y evidentemente, el sonido.

En los primeros días de una banda, es casi seguro que nadie tenga canciones propias. Es ciertamente improbable que los integrantes escriban y/o compongan sus canciones. ¿Cuál es el punto de partida entonces? Interpretar las canciones de los grupos favoritos de cada miembro. Aprender a tocar las mismas canciones que les gusta escuchar.

Es de este modo, que con el factor tiempo transcurrido, los integrantes pasan del desconocimiento a la práctica, para después conseguir el dominio de la interpretación. Este momento es importantísimo en la vida de una banda, pues es aquí que al conocer de pies a cabeza una pieza musical, se comienza a jugar cada vez más con la improvisación durante la ejecución.

Al improvisar, experimentar y comenzar a hacer algunas modificaciones estilísticas, no tardan en aparecer las primeras piezas originales de la agrupación. Los miembros al sentirse más seguros en la ejecución, pasan a un nuevo escalafón en el que hay una apertura a no sólo interpretar, sino a comenzar a crear.

Si dicha agrupación mantiene su ritmo de creación y se mantiene unida por otro periodo consistente de tiempo, lo que va a suceder es que va a comenzar a generar un estilo. Esto es otro momento importante en la vida del grupo, pues es aquí que se comienza a desarrollar un sonido con características distintivas. Su (y enfatizo aquí) sonido propio.

Quizás está de sobra decir que los músicos que llegan a ser famosos y/o reconocidos son los que alcanzan este punto. Pero lo que es completamente necesario recalcar, es que sólo llegaron a este punto tras mantenerse insistentes en conseguirlo.

Este ejemplo, reitero, no sólo ocurre en terrenos musicales, sino en cualquier otra área.

Pensemos, por ejemplo, en un escritor. Con mucha probabilidad, sus primeros escritos estén sumamente influenciados por los textos que lo llevaron a esa labor.

O pensemos también a nivel profesional. Alguien que se estrena en un puesto ejecutivo, podría no tener la certeza de tomar algunas decisiones relevantes en particular. Por lo que es probable que lo consulte con sus superiores, otras personas en su misma posición en algún otro lugar o en algún caso de estudio que pueda llegar a investigar.

Ambos, seguramente con el tiempo, desarrollarán un estilo de ejecución, pero esos primeros performances estarán influenciados por esos primeros inputs de información.

La moraleja no es otra que mantenerse constante en la práctica hasta formar un estilo propio de hacer las cosas. Sólo así, sea lo que sea que hagamos, podremos pasar de tocar covers a encontrar y dominar nuestro sonido.

B.

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Cuaderno On writing

Porqué todo el mundo debería tener un blog

Como bien saben queridos lectores, el tema de escribir en un blog por el mismo hecho de hacerlo, es algo que recurrentemente ronda mi curiosidad.

En ese sentido, buscando en la red a otros aficionados a este tipo de medio, di con el blog de Wells Baum. Un chico que se dedica a escribir sobre arte y otros tópicos de la vida diaria. Por cierto, se los recomiendo.

El buen Wells, nos comparte un post titulado “Why everyone should blog“, el cual considero merece ser traducido a la lengua de Cervantes y compartido con todos ustedes.

Dice así:

“Todo el mundo debería tener un blog. No tienes que publicar 500 palabras diariamente. Ni siquiera necesitas publicar. De hecho, escribir es más fácil cuando puedes escribir para ti, en privado.

Usa un diario en tu smartphone como la app Day One o el siempre popular Morning Pages Journal en donde escribes a mano. Cuando se trata de bloguear de forma eficaz, tienes que ser un poco vulnerable. No les cuentes todo pero tampoco escondas todas las cosas, especialmente si tu consejo beneficiará las vidas de otras personas.

Después cita a Seth Godin:

“Todos deberían escribir en un blog, todo los días, incluso si ninguna persona lo lee. Existen incontables razones de porqué es una buena idea y no puedo pensar en una mala razón de que sea mala idea”. – Seth Godin.

Y continua:

He estado blogueando por años (da click aquí para ver mi guía de cómo configurar un blog en WordPress). Hoy más que nunca, es difícil conseguir una audiencia a la que le importe leer tus cosas. Tienes que asumir que nadie quiere leer tus cosas porque las personas están muy ocupadas, preferirían estar en las redes sociales o jugando. Sin embargo, aquellos lectores de tu blog que lo leen frecuentemente, se han suscrito por alguna razón.

Luis Suárez ha estado blogueando desde el 2002 y recientemente ha ofrecido un consejo sobre usar tu blog para reflejar tu yo real.

Cita nuevamente:

“Todo es acerca de tener una presencia significativa y cómo trabajar a tu manera hace que suceda, de dejar un legado atrás, de compartir tus pensamientos e ideas, de lo que al igual que tú mismo otros pueden aprender vs. pretender ser quien no eres… ¡Sólo sé tú mismo con tus propios pensamientos y compártelos! Eso es lo que a todos nos importa, eventualmente. El resto es sólo ruido”. – Luis Suárez.

Al continuar, enfatiza:

Bloguear no está muerto.

A la gente le gusta decir que bloguear está muerto. No solo porque nuevas plataformas como Medium están emergiendo, sino porque bloguear es escribir. Las palabras siempre serán una poderosa manera de decir algo significativo, ya sea si es impreso, en línea, graffiti, o en los muros de una caverna.

Comencé este blog porque podría mostrar al mundo lo que me interesa. No es sorpresa que lo que lees aquí es información que aprendí de otros blogs. En otras palabras, bloguear actúa como un lienzo en el que sintetizas, remezclas e interpretas en tus propias palabras.

Y hábilmente cita a Hugh McLeod:

“Los blogs son como martillos. Son herramientas para construir cosas”. – Hugh McLeod.

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Imagen: Hugh McLeod.

Sobre todo, bloguear es libre, lo que Seth Godin llama “la última gran ganga online“. Bloguear te da una voz, y es un excelente incentivo para pensar en un mundo que justo sólo quiere que consumamos.

Bloguear es ejercitar pesas de curl para el cerebro. Escribe diario, y practica el arte de la convicción.

Y termina citando al gran Neil Gaiman:

“Usa tu blog para conectar. Úsalo como tú. No hagas “networking” o “promoción”. Sólo habla”. – Neil Gaiman.

Toda una lección. ¿Cierto?

B.

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Cuaderno Statement

Statement No.15

A veces pongo la misma canción una, y otra, y otra vez. Casi casi en un loop interminable.

Y sí, lo disfruto infinitamente.

– Conclusión de uno de esos días en los que una misma canción te basta para todo el día.

B.

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Journal Marketing

“Lo último de Netflix” vs. “Me espero a verlo en Netflix…”

Todo el mundo hemos dicho o escuchado en algún momento, cualquiera de las dos frases.

La primer frase nos evoca, indirectamente, un contexto positivo. Nos habla de que algo es novedoso. Que no nos lo podemos perder. Que tenemos que verlo en este momento, porque si no, estaremos fuera de la conversación en el trabajo, con la familia y los amigos. “¿Ya viste lo último de Netflix?”. Imposible responder con una negativa a esa interrogación.

La segunda, nos deja entrever que algo, puede esperar para después. Incluso, bajo cierto contexto, insinúa que algo no vale la pena. Dudamos de la calidad. ¿Para qué invertir tiempo, atención y dinero en algo que no nos garantiza satisfacción? Podría terminar siendo un desperdicio de esos valiosos recursos. Definitivamente, podemos dejar pasar la ocasión, porque después, si un día no hay absolutamente nada mejor, quizás le demos una mínima oportunidad a través de un medio que nos evitará un remordimiento en caso de una decepción.

Este ejercicio no sólo aplica a películas o series. Aplica para cualquier tipo de producto. Sólo es cosa de sustituir algunos elementos clave en la ecuación. En específico para este caso, si pensamos en Netflix como un medio de distribución, podemos pensar en otros canales como Walmart o Amazon de la misma manera. Y evidentemente, en cualquier producto o servicio como si fueran los contenidos en stream.

¿Qué hace que nos inclinemos por una u otra frase? Sin duda, el valor que percibimos.

La clave para diseñar cualquier relación perdurable con una persona como cliente o consumidor, es crear un valor y una satisfacción superiores para la misma. Como resultado de esto, al paso del tiempo, las personas satisfechas suelen ser leales y consumen más.

Atraer y retener a las personas no siempre es una tarea tan sencilla. Frecuentemente las personas nos encontramos frente a una oferta abrumadora de productos y servicios para elegir. Compramos a quien nos haga percibir mayor valor. Es decir, de quien obtengamos la mejor evaluación sobre todos los beneficios y costos de una oferta, en comparación a otras similares o sustitutas.

Además, hay que señalar que con frecuencia, las personas no juzgamos los valores y los costos de manera objetiva, “con precisión”. Sino que actuamos justo, al valor percibido. Para algunas personas, el valor podría significar productos razonables a precios accesibles. Para otros, el valor podría significar pagar más para obtener más. Todo es cuestión de percepciones de valor personal.

¿Qué tenemos que hacer para que nuestro producto o servicio sea “lo último de Netflix”? Pues simplemente conocer a detalle el perfil de la persona a quien buscamos ofrecer una solución. Por ahí se empieza. Por supuesto que el diseño y la calidad del producto, su precio, cómo lo distribuyamos y la manera en que lo promocionamos, influye. Pero todas esas cosas derivan directamente de entender a las personas.

Retomando el ejemplo, por lo regular, no podemos ofrecer un denso drama underground filmado en Europa del Este catalogado como “cine de arte”, a una persona que siempre busca comedias mainstream que son el exitazo taquillero del verano. Y viceversa. Para uno, “Lo último de Netflix” será el “Me espero a verlo en Netflix…” del otro.

Conozcamos a fondo a las personas que son nuestros clientes. Esa es la clave para ofrecer valor y que sea percibido. Y desde luego, para ser “Lo último de Netflix” en cualquier temporada.

B.

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Cuaderno On writing

El post más importante de un blog

Aún hoy en día, no obstante de escribir por el puro gusto, continuamente me cuestiono si este ejercicio de tener un blog sigue vigente y relevante.

Vale la pena preguntárselo, sobre todo, debido a la avalancha de nuevos medios sociales que año con año se presentan, haciendo la distribución de contenido más ágil y efímera, pero también más avasalladora y absorbente.

Hace unos días (finales del 2020), Seth Godin, uno de mis autores favoritos, publicó su opinión al respecto. Sin duda, fue un recordatorio del porqué lo hago. Traduzco lo que escribió desde su original. Dice así:

“El post más importante de un blog, se encuentra en el blog más importante.

El tuyo.

Incluso si nadie más que tú lo lee. El blog que escribes cada día es el blog que más necesitas. Es una brújula y un espejo, una oportunidad para poner una estaca en el suelo y refinar tus pensamientos.

¿Y el post más importante? El que escribirás mañana.”

Le doy toda a razón. Gracias, Seth.

B.

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#Destacado Cuaderno Notas útiles

Cuándo usar porque, por que, porqué y por qué

La anterior, es una duda muy común. Sin embargo, la respuesta es muy sencilla. Sólo hace falta entender el contexto del momento en el que se va a usar cada uno.

Porque

Se escribe junto y sin acento (porque) cuando es conjunción. Es decir, cuando se usa como un enlace de ideas.

Ejemplo: Está aquí porque le pidieron que viniera.

Por que

Se escribe separado y sin acento (por que) cuando es preposición y pronombre. Es decir, cuando se puede sustituir por la frase -por el cual-.

Ejemplo: El motivo por que se enojó es una tontería.

Porqué

Va junto y con acento (porqué) cuando es sustantivo y significa una causa o motivo.

Ejemplo: Justo aquí el porqué de haber escrito este libro.

Por qué

Va separado y con acento (por qué) cuando se usa como interrogación.

Ejemplo: ¿Y por qué no me dijiste?

Espero que este recordatorio les sea útil. Redacté esto, justo para que no se me olvide.

B.

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#InternetNuncaTeMueras (INTM) Archivo morgue

#INTM No.9

Tiempo de dinosaurios. Dale un cuerpo a este amiguito y muestra a todos lo que sólo tú ves

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Draw a dinosaur.

B.

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#Te puede interesar Archivo morgue Libracos y pergaminos

Los libros favoritos de David Bowie

David Bowie era un personaje de pies a cabeza. De sobra se sabe que era un tipo sorprendentemente inteligente, curioso, culto y dispuesto a explorar todo lo que le llamara la atención. Con esta descripción, sería muy raro que no fuera también, un ávido lector.

En su momento, allá por el 2013, la exposición David Bowie Is, mostraba al mundo una interesante colección de alrededor de 300 objetos personales conformada por ropa, fotografías, apuntes y otras tantas cosas referentes al Delgado Duque Blanco. No podía faltar una lista de sus libros favoritos.

Sin más, aquí está el top 100 de libros favoritos de David Bowie:

  1. La era de la sinrazón estadounidense, Susan Jacoby, 2008
  2. La breve y maravillosa vida de Oscar Wao, Junot Diaz, 2007
  3. La costa de la utopía (Trilogía), Tom Stoppard, 2007
  4. Adolescente: La creación de la juventud 1875-1945, Jon Savage, 2007
  5. Falsa identidad, Sarah Waters, 2002
  6. El juicio de Henry Kissinger, Christopher Hitchens, 2001
  7. El gabinete de maravillas del Sr. Wilson, Lawrence Weschler, 1997
  8. Una tragedia popular: La revolución rusa 1890-1924, Orlando Figes, 1997
  9. El insulto, Rupert Thomson, 1996
  10. Chicos maravilla [Un loco fin de semana], Michael Chabon, 1995
  11. El artista de pájaros, Howard Norman, 1994
  12. Kafka era la furia: Una memoria de Greenwich Village, Anatole Broyard, 1993
  13. Más allá de la caja de Brillo: Las artes visuales en una perspectiva post-histórica, Arthur C. Danto, 1992
  14. Personae sexual: Arte y decadencia de Nefertiti a Emily Dickinson, Camille Paglia, 1990
  15. David Bomberg, Richard Cork, 1988
  16. Dulce música del alma: Rhythm and Blues y el sueño sureño de la libertad, Peter Guralnick, 1986
  17. Las líneas de canciones, Bruce Chatwin, 1986
  18. Hawksmoor, Peter Ackroyd, 1985
  19. Sin ningún lugar para correr: La historia de la música soul, Gerri Hirshey, 1984
  20. Noches en el circo, Angela Carter, 1984
  21. Dinero, Martin Amis, 1984
  22. Ruido blanco, Don DeLillo, 1984
  23. El loro de Flaubert, Julian Barnes, 1984
  24. La vida y la época de Little Richard, Charles White, 1984
  25. Una historia popular de los Estados Unidos, Howard Zinn, 1980
  26. Una confederación de tontos, John Kennedy Toole, 1980
  27. La brutalidad de los hechos: Entrevistas con Francis Bacon, David Sylvester, 1980
  28. Oscuridad al mediodía, Arthur Koestler, 1980
  29. Poderes terrenales, Anthony Burgess, 1980
  30. Raw (“La revista Graphix”), 1980 – 1991
  31. Viz (Revista), 1979
  32. Los evangelios gnósticos, Elaine Pagels, 1979
  33. Vida metropolitana, Fran Lebowitz, 1978
  34. Entre las sábanas, Ian McEwan, 1978
  35. Escritores en el trabajo: Entrevistas del Paris Review, Malcolm Cowley (Editor), 1977
  36. El origen de la conciencia en el colapso de la mente bicameral, Julian Jaynes, 1976
  37. Historias de la gloria beatnik, Ed Sanders, 1975
  38. Tren misterioso, Greil Marcus, 1975
  39. Poemas seleccionados, Frank O’Hara, 1974
  40. Antes del diluvio: Un retrato de Berlín en la década de 1920, Otto Friedrich, 1972
  41. En el castillo de Barbazul: Algunas notas hacia la redefinición de la cultura, George Steiner, 1971
  42. Octobriana y el metro ruso, Peter Sadecky, 1971
  43. El sonido de la ciudad: El auge del rock and roll, Charlie Gillete, 1970
  44. La búsqueda de Christa T, Christa Wolf, 1968
  45. Awopbopaloobop Alopbamboom: La edad de oro del rock, Nik Cohn, 1968
  46. El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov, 1967
  47. Viaje al torbellino, Eugenia Ginzburg, 1967
  48. Última salida a Brooklyn, Hubert Selby Jr., 1966
  49. A sangre fría, Truman Capote, 1965
  50. Ciudad de la noche, John Rechy, 1965
  51. Herzog, Saul Bellow, 1964
  52. Puckoon, Spike Milligan, 1963
  53. El estilo americano de la muerte, Jessica Mitford, 1963
  54. El marinero que cayó de la gracia del mar, Yukio Mishima, 1963
  55. El fuego la próxima vez, James Baldwin, 1963
  56. La naranja mecánica, Anthony Burgess, 1962
  57. Dentro de la ballena y otros ensayos, George Orwell, 1962
  58. La flor de la señorita Jean Brodie, Muriel Spark, 1961
  59. Private Eye (Revista), 1961
  60. Sobre no tener cabeza: El zen y el redescubrimiento de lo obvio, Douglas Harding, 1961 
  61. Silencio: Conferencias y escritura, John Cage, 1961
  62. Gente extraña, Frank Edwards, 1961
  63. El yo dividido: Un estudio existencial de la cordura y la locura, R. D. Laing, 1960
  64. Todos los caballos del emperador, David Kidd, 1960
  65. Billy Mentiroso, Keith Waterhouse, 1959
  66. El leopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, 1958
  67. En el camino, Jack Kerouac, 1957
  68. Los persuasores ocultos, Vance Packard, 1957
  69. Habitación en la cima, John Braine, 1957
  70. Una tumba para un delfín, Alberto Denti di Pirajno, 1956
  71. El forastero, Colin Wilson, 1956
  72. Lolita, Vladimir Nabokov, 1955
  73. 1984, George Orwell, 1948
  74. La calle, Ann Petry, 1946
  75. Chico negro, Richard Wright, 1945
  76. La Dorothy Parker portátil, Dorothy Parker, 1944
  77. El extranjero, Albert Camus, 1942
  78. El día de la langosta, Nathanael West, 1939
  79. El Beano (Cómic) 1938
  80. El camino a Wigan Pier, George Orwell, 1937
  81. Norris cambia de tren, Christopher Isherwood, 1935
  82. Viaje inglés, J.B. Priestley, 1934
  83. Los bebés de la primavera, Wallace Thurman, 1932
  84. El puente, Hart Crane, 1930
  85. Cuerpos viles, Evelyn Waugh, 1930
  86. Mientras agonizo, William Faulkner, 1930
  87. El paralelo 42, John Dos Passos, 1930
  88. Berlín Alexanderplatz, Alfred Döblin, 1929
  89. Pasando, Nella Larsen, 1929
  90. El amante de Lady Chatterley, D.H. Lawrence, 1928
  91. El gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald, 1925
  92. La tierra baldía, T.S. Eliot, 1922
  93. BLAST, Wyndham Lewis (Editor), 1914-15
  94. McTeague, Frank Norris, 1899
  95. Magia trascendental, su doctrina y ritual, Eliphas Lévi, 1896
  96. Los cantos de Maldoror, Conde de Lautréamont, 1869
  97. Madame Bovary, Gustave Flaubert, 1856
  98. Zanoni, Edward Bulwer-Lytton, 1842
  99. Inferno, de la Divina Comedia, Dante Alighieri, alrededor de 1308-1321
  100. La Ilíada, Homero, alrededor del 800 a. C.

Sirva la anterior lista, como una invitación a escoger cualquiera de los títulos y sumergirse en la lectura. La recomendación no la hago yo, sino David Bowie.

B.

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Los Reyes Magos no existen

El Notodofilmfest es un festival de cine nacido allá por el 2001, con la vocación de mostrar el trabajo de jóvenes creadores a través del Internet. Con ya varias ediciones a cuestas, es sin duda el referente de otras tantas iniciativas similares.

Con motivo del 6 enero, presentamos uno de sus videos ya clásicos: El corto animado, “Los Reyes Magos” de Alberto González Vázquez. Una de las obras más conocidas del festival. Denle una vista y sabrán porqué.

Una joya de storytelling.

B.