Cuándo usar porque, por que, porqué y por qué

¿En qué momento se usa cada uno al escribir? Aquí está la explicación.

La anterior, es una duda muy común. Sin embargo, la respuesta es muy sencilla. Sólo hace falta entender el contexto del momento en el que se va a usar cada uno.

Porque

Se escribe junto y sin acento (porque) cuando es conjunción. Es decir, cuando se usa como un enlace de ideas.

Ejemplo: Está aquí porque le pidieron que viniera.

Por que

Se escribe separado y sin acento (por que) cuando es preposición y pronombre. Es decir, cuando se puede sustituir por la frase -por el cual-.

Ejemplo: El motivo por que se enojó es una tontería.

Porqué

Va junto y con acento (porqué) cuando es sustantivo y significa una causa o motivo.

Ejemplo: Justo aquí el porqué de haber escrito este libro.

Por qué

Va separado y con acento (por qué) cuando se usa como interrogación.

Ejemplo: ¿Y por qué no me dijiste?

Espero que este recordatorio les sea útil. Redacté esto, justo para que no se me olvide.

B.

Los libros favoritos de David Bowie

Uno de los mayores pasatiempos de Bowie era la lectura. A continuación, su top 100 de favoritos.

David Bowie era un personaje de pies a cabeza. De sobra se sabe que era un tipo sorprendentemente inteligente, curioso, culto y dispuesto a explorar todo lo que le llamara la atención. Con esta descripción, sería muy raro que no fuera también, un ávido lector.

En su momento, allá por el 2013, la exposición David Bowie Is, mostraba al mundo una interesante colección de alrededor de 300 objetos personales conformada por ropa, fotografías, apuntes y otras tantas cosas referentes al Delgado Duque Blanco. No podía faltar una lista de sus libros favoritos.

Sin más, aquí está el top 100 de libros favoritos de David Bowie:

  1. La era de la sinrazón estadounidense, Susan Jacoby, 2008
  2. La breve y maravillosa vida de Oscar Wao, Junot Diaz, 2007
  3. La costa de la utopía (Trilogía), Tom Stoppard, 2007
  4. Adolescente: La creación de la juventud 1875-1945, Jon Savage, 2007
  5. Falsa identidad, Sarah Waters, 2002
  6. El juicio de Henry Kissinger, Christopher Hitchens, 2001
  7. El gabinete de maravillas del Sr. Wilson, Lawrence Weschler, 1997
  8. Una tragedia popular: La revolución rusa 1890-1924, Orlando Figes, 1997
  9. El insulto, Rupert Thomson, 1996
  10. Chicos maravilla [Un loco fin de semana], Michael Chabon, 1995
  11. El artista de pájaros, Howard Norman, 1994
  12. Kafka era la furia: Una memoria de Greenwich Village, Anatole Broyard, 1993
  13. Más allá de la caja de Brillo: Las artes visuales en una perspectiva post-histórica, Arthur C. Danto, 1992
  14. Personae sexual: Arte y decadencia de Nefertiti a Emily Dickinson, Camille Paglia, 1990
  15. David Bomberg, Richard Cork, 1988
  16. Dulce música del alma: Rhythm and Blues y el sueño sureño de la libertad, Peter Guralnick, 1986
  17. Las líneas de canciones, Bruce Chatwin, 1986
  18. Hawksmoor, Peter Ackroyd, 1985
  19. Sin ningún lugar para correr: La historia de la música soul, Gerri Hirshey, 1984
  20. Noches en el circo, Angela Carter, 1984
  21. Dinero, Martin Amis, 1984
  22. Ruido blanco, Don DeLillo, 1984
  23. El loro de Flaubert, Julian Barnes, 1984
  24. La vida y la época de Little Richard, Charles White, 1984
  25. Una historia popular de los Estados Unidos, Howard Zinn, 1980
  26. Una confederación de tontos, John Kennedy Toole, 1980
  27. La brutalidad de los hechos: Entrevistas con Francis Bacon, David Sylvester, 1980
  28. Oscuridad al mediodía, Arthur Koestler, 1980
  29. Poderes terrenales, Anthony Burgess, 1980
  30. Raw (“La revista Graphix”), 1980 – 1991
  31. Viz (Revista), 1979
  32. Los evangelios gnósticos, Elaine Pagels, 1979
  33. Vida metropolitana, Fran Lebowitz, 1978
  34. Entre las sábanas, Ian McEwan, 1978
  35. Escritores en el trabajo: Entrevistas del Paris Review, Malcolm Cowley (Editor), 1977
  36. El origen de la conciencia en el colapso de la mente bicameral, Julian Jaynes, 1976
  37. Historias de la gloria beatnik, Ed Sanders, 1975
  38. Tren misterioso, Greil Marcus, 1975
  39. Poemas seleccionados, Frank O’Hara, 1974
  40. Antes del diluvio: Un retrato de Berlín en la década de 1920, Otto Friedrich, 1972
  41. En el castillo de Barbazul: Algunas notas hacia la redefinición de la cultura, George Steiner, 1971
  42. Octobriana y el metro ruso, Peter Sadecky, 1971
  43. El sonido de la ciudad: El auge del rock and roll, Charlie Gillete, 1970
  44. La búsqueda de Christa T, Christa Wolf, 1968
  45. Awopbopaloobop Alopbamboom: La edad de oro del rock, Nik Cohn, 1968
  46. El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov, 1967
  47. Viaje al torbellino, Eugenia Ginzburg, 1967
  48. Última salida a Brooklyn, Hubert Selby Jr., 1966
  49. A sangre fría, Truman Capote, 1965
  50. Ciudad de la noche, John Rechy, 1965
  51. Herzog, Saul Bellow, 1964
  52. Puckoon, Spike Milligan, 1963
  53. El estilo americano de la muerte, Jessica Mitford, 1963
  54. El marinero que cayó de la gracia del mar, Yukio Mishima, 1963
  55. El fuego la próxima vez, James Baldwin, 1963
  56. La naranja mecánica, Anthony Burgess, 1962
  57. Dentro de la ballena y otros ensayos, George Orwell, 1962
  58. La flor de la señorita Jean Brodie, Muriel Spark, 1961
  59. Private Eye (Revista), 1961
  60. Sobre no tener cabeza: El zen y el redescubrimiento de lo obvio, Douglas Harding, 1961 
  61. Silencio: Conferencias y escritura, John Cage, 1961
  62. Gente extraña, Frank Edwards, 1961
  63. El yo dividido: Un estudio existencial de la cordura y la locura, R. D. Laing, 1960
  64. Todos los caballos del emperador, David Kidd, 1960
  65. Billy Mentiroso, Keith Waterhouse, 1959
  66. El leopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, 1958
  67. En el camino, Jack Kerouac, 1957
  68. Los persuasores ocultos, Vance Packard, 1957
  69. Habitación en la cima, John Braine, 1957
  70. Una tumba para un delfín, Alberto Denti di Pirajno, 1956
  71. El forastero, Colin Wilson, 1956
  72. Lolita, Vladimir Nabokov, 1955
  73. 1984, George Orwell, 1948
  74. La calle, Ann Petry, 1946
  75. Chico negro, Richard Wright, 1945
  76. La Dorothy Parker portátil, Dorothy Parker, 1944
  77. El extranjero, Albert Camus, 1942
  78. El día de la langosta, Nathanael West, 1939
  79. El Beano (Cómic) 1938
  80. El camino a Wigan Pier, George Orwell, 1937
  81. Norris cambia de tren, Christopher Isherwood, 1935
  82. Viaje inglés, J.B. Priestley, 1934
  83. Los bebés de la primavera, Wallace Thurman, 1932
  84. El puente, Hart Crane, 1930
  85. Cuerpos viles, Evelyn Waugh, 1930
  86. Mientras agonizo, William Faulkner, 1930
  87. El paralelo 42, John Dos Passos, 1930
  88. Berlín Alexanderplatz, Alfred Döblin, 1929
  89. Pasando, Nella Larsen, 1929
  90. El amante de Lady Chatterley, D.H. Lawrence, 1928
  91. El gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald, 1925
  92. La tierra baldía, T.S. Eliot, 1922
  93. BLAST, Wyndham Lewis (Editor), 1914-15
  94. McTeague, Frank Norris, 1899
  95. Magia trascendental, su doctrina y ritual, Eliphas Lévi, 1896
  96. Los cantos de Maldoror, Conde de Lautréamont, 1869
  97. Madame Bovary, Gustave Flaubert, 1856
  98. Zanoni, Edward Bulwer-Lytton, 1842
  99. Inferno, de la Divina Comedia, Dante Alighieri, alrededor de 1308-1321
  100. La Ilíada, Homero, alrededor del 800 a. C.

Sirva la anterior lista, como una invitación a escoger cualquiera de los títulos y sumergirse en la lectura. La recomendación no la hago yo, sino David Bowie.

B.

Los Reyes Magos no existen

El drama entre un padre y su hijo en referencia a los Reyes Magos puede llevarnos por caminos insospechados.

El Notodofilmfest es un festival de cine nacido allá por el 2001, con la vocación de mostrar el trabajo de jóvenes creadores a través del Internet. Con ya varias ediciones a cuestas, es sin duda el referente de otras tantas iniciativas similares.

Con motivo del 6 enero, presentamos uno de sus videos ya clásicos: El corto animado, “Los Reyes Magos” de Alberto González Vázquez. Una de las obras más conocidas del festival. Denle una vista y sabrán porqué.

Una joya de storytelling.

B.

Gibson – Pure Gibson

Una campaña pensada para lo amantes del rock, digna de esta legendaria marca de guitarras.

En una ocasión anterior les había comentado que amo la buena publicidad. El trabajo promocional bien hecho, es digno de admirarse.

Como tal, hoy toca el turno a una campaña pensada para las legendarias guitarras Gibson. Quizás, (aunque no quisiera asegurar esto), la marca de guitarras más famosa del mundo. Con modelos tan icónicos como la Les Paul, la SG, la ES y la Flying V. Mismos que se lucen en la serie de gráficos.

Nuevamente, una campaña más que muestra el producto y el logo de la marca a todo lo que da, sin caer en el exceso o el mal gusto. Incluso, va más allá. No es una campaña para todo el mundo. Al contrario, es tan insightful que sólo los fanáticos del rock y sus subgéneros, son los que encontrarán el chiste a la relación entre cada una de las comparaciones presentadas.

Qué buena campaña. Como música para los oídos.

Ficha

Agencia: No acreditada.

Fecha de publicación: Septiembre, 2005.

País: No acreditado.

Vía: Ads of the World.

B.

Selección musical 2020

Un top 20 de 20 canciones (y un extra) para un 2020 que se sintió como si hubiera durado 20 meses.

Acaba un año que literalmente cambió al mundo. Y ciertamente, muchas personas no lo recordarán de la manera más grata. Fue un año de cambios abruptos de los que uno no se puede decir indiferente. Sin embargo, una de las pocas cosas en las que la opinión es casi unánime, es que algo que hizo más llevadero el retiro obligado, fue la música.

Como siempre, cuando se toca el tema de los gustos musicales, la cosa se torna completamente subjetiva. Lo que a unos enloquece, otros aborrecen. La cosa es así. Qué se le va a hacer. Aún así, se apela a que cuando a final de año se deja venir el alud de listas con “lo mejor de…”, ustedes queridos lectores, nos den un salto de fe a todo lo que les podamos recomendar nosotros, los que escribimos y recomendamos cosas por el puro gusto de hacerlo.

Hecha la introducción, permítanme presentarles mi lista con la selección musical de este 2020. Un año que musicalmente se presenta como el pináculo de algunas tendencias que se venían viendo desde hace un par de años atrás, además de dejarnos vislumbrar el camino al que podrían evolucionar.

Sí. Es un hecho. El reggaetón (o reguetón, como mejor les acomode), nuevamente es el género del año. Y no sólo eso, aunque a muchos no les acabe de convencer, sigue siendo el sonido del zeitgeist que vivimos. A su favor, podemos decir que es un género que está evolucionando en varias direcciones. Hay que dar crédito a eso. Su sonido es cada vez más variado y va incorporando a su estructura otros géneros que se topa de paso.

Ejemplos hay varios. Ahí tienen a los españoles integrando su sonido natal a lo que ya se hace escuchar mundialmente. La Rosalía mezclando el flamenco con un gangsta trap en “TKN“. O en su caso, C. Tangana, presentando lo que él llama “la rumbachata” en “Tú me dejaste de querer“. Canción que une de manera bastante interesante el paso doble, la rumba, el flamenco, la bachata y el mencionado reguetón en un mismo lugar. Un adelanto de lo que será una producción programada para algún momento del 2021 bajo el nombre de “El Madrileño“, la cual promete bastante.

Rosalía en su aparición en el SAVAGE x FENTY fashion show del 2020.

Luego, evidentemente están las dos estrellas de este año: J Balvin y Bad Bunny. Ambos se encargaron de repartirse el año a su manera, consiguiendo presencia en todas partes. Al primero, le podemos atribuir “Colores“, un álbum conceptual (sí, leyeron bien, álbum conceptual de reguetón), en donde todas las canciones sonaron por doquier, incluso mientras se iban revelando una por una antes de presentar la producción completa. Cabe decir que éste hasta el momento, es el mejor disco de J Balvin. Veremos qué más trae el futuro con él al micrófono.

No conforme a lo anterior, J Balvin estuvo sonando de la mano de Tainy, otro afamado productor del género, gracias a “Agua“. Canción que al ser la insignia de la película The SpongeBob Movie: Sponge on the run (Bob Esponja: Al rescate), hace un beat bastante jocoso con sampleos del tema original del dibujo animado y una letra apta para todo público.

Agua de Tainy y J Balvin.

Y por si fuera poco, desde finales del 2019, también sonó en “Ritmo“. El primer sencillo del disco “Translation” de los Black Eyed Peas. Producción que apela a esta tendencia de poner al día cosas del pasado, como lo es en su caso, tomar pistas bailables de los 80’s y 90’s, agregarles un beat bailable y una letra a cargo de alguna colaboración, en su mayoría con artistas “latinos”.

Ritmo. La canción de no son Rebook, ni son Nike.

Por otra parte, se puede decir que el 2020 fue el año de Bad Bunny. Tres producciones a hilo. Una al inicio del año, otra a mediados y finalmente, una más para cerrar. La trilogía del 2020 la conforman “YHLQMDLG“, “LAS QUE NO IBAN A SALIR” y “EL ÚLTIMO TOUR DEL MUNDO“. Todos y cada uno de ellos, haciendo gala de las colaboraciones comunes en el género, además de sus respectivos hits. Entre los tres, podemos encontrar cosas como la amada/odiada “Safaera“, “BYE ME FUI“, “Yo Perreo Sola“, “YO VISTO ASÍ” y “DAKITI“. Esta última, bastante interesante por su sonido bailable al más puro estilo de club dance de los 90’s.

Dákiti.

Otro personaje al que hay no hay que perderle la pista es a Jhay Cortez. Amigo de Balvin y Bunny, que ha estado colaborando con ellos desde hace un par de años y que poco a poco, comienza a tomar relevancia en la escena. Nada menos, lo encontramos en el último disco de Kali Uchis, en la canción “la luz(Fin)“. La cual, sin duda, es de las más representativas de esta producción.

Kali Uchis y Jhay Cortez.

El género del pop también se hizo presente este año de manera más discreta, pero constante. Nada menos, desde final del año pasado, The Weeknd se ha estado moviendo con “Blinding Lights“, entre otras canciones, con miras de aparecer en el codiciado medio tiempo del Super Bowl 2021.

The Weeknd.

Justin Bieber se ha mantenido constante, del cual cabe resaltar “Yummy“, su primer sencillo del disco “Changes“. Y del que hay que resaltar que está mucho mejor el video promocional con la coreografía de Parris Goebel, que el video promocional final. Juzguen ustedes.

La versión de Parris Goebel.
La versión final de Bieber.

Dua Lipa nos puso en los oídos, “Future Nostalgia“, un álbum con canciones bastante llevaderas y de corte bailable. En lo personal, me gusta mucho más su primer producción, pero la actual no está nada mal. Algo que lo mismo puede sonar en fiestas, que en el radio o en servicios de streaming.

Miley Cyrus también nos deja una propuesta interesante, si tomamos en cuenta el tipo de música con el que normalmente se le identifica. “Plastic Hearts” es una producción que apunta al lado “más rockero” de Miley, haciendo covers y colaboraciones con ahora ya leyendas como Billy Idol, Joan Jett o Stevie Nicks. Quizás por esta razón, no resulte tan extraño que “Midnight Sky“, el sencillo más representativo del disco, suene totalmente emparentado a “Edge of Seventeen” de la ya mencionada Gypsy Queen. (Hasta remix oficial hay de esto).

Miley Cyrus y el cielo de media noche.

Hablando de Stevie Nicks, hay que hacer mención honorífica de su regreso a las listas de popularidad gracias a que de nuevo se puso de moda “Dreams” de Fleetwood Mac. Gran canción de aquel legendario álbum, “Rumours” del ’77. ¿A qué debemos esto? Pues al famoso TikTok de Nathan Apodaca, “el cholo patinando”, que simplemente va disfrutando de la vida mientras suena esta canción.

Nathan Apodaca, su Ocean Spay y Dreams de Fleetwood Mac.

Esto, aunque a todas luces es obvio, hay que prestarle atención, porque actualmente la máquina de hits musicales, no son los servicios de streaming musical y muchos menos el radio o los videos en su forma tradicional. El medio por el que la música “nueva” se está dando a conocer es nada más y nada menos, que las pistas sonoras en TikTok.

Hablando de eso, otro highlight del año es “Pegao” de Omega, también conocida como “Me miró y la miré…”. Un merengue que resalta entre todo el reguetón y que se hiciera famoso a través del mencionado TikTok. De tal manera que hasta así se clasifica el título de la canción en Spotify: “Pegao / Me Miro y La Mire (TikTok Hit)”. Qué mejor forma de hacer que te encuentren en un servicio de streaming, que haciendo mención de lo que te identifica en el título.

Por último, el rock, el hip-hop y la electrónica, hicieron acto de presencia de manera muy discreta. No por eso, dejando de entregar material de muy buena calidad. Ahí están los Gorillaz con su “Song Machine, Season One: Strange Timez” y Fiona Apple con “Fetch The Bolt Cutters“. Woodkid con “S16“, que es un discazo. Mac Miller con “Circles“, su obra póstuma. Y Alicia Keys con “ALICIA“, en el que es quizás su mood más íntimo e introspectivo.

Caben resaltar tres obras que quizás pasen desapercibidas por no estar hasta la cima del mainstream, pero que son muy buenas. El “We Will Always Love You” de The Avalanches, que es una producción hermosa y cargada de buena vibra, que a muchos tanta falta les hace en estos días. El “Miles” de Blu & Exile, que es un disco de hip-hop con muchísimas referencias a la cultura en general y que además tiene muy buen ritmo. Y para terminar, el “A Written Testimony” de Jay Electronica, que resulta una producción de hip-hop sumamente experimental, pero que no deja de llamar la atención.

De estos dos últimos bloques, les he de decir, que se disfruta más escuchando cada una de las producciones por completo, que sólo tomar una o dos muestras para escuchar. Las canciones sueltas, quizás podrían diluirse en el actual mar sonoro al que estamos expuesto, pero si las escuchamos en conjunto, como los respectivos artistas lo planearon, cada una de las obras son un verdadero deleite.

Sin más por el momento, les comparto aquí una lista de canciones que creo, en lo personal, son lo más representativo de este 2020. Espero la disfruten tanto escuchándola, como yo preparándola para ustedes.

B.

McDonald’s – Tasty Mornings

El buen gusto es el principal componente de esta campaña gráfica para McDonald’s.

Me gusta mucho la publicidad. Esa publicidad que son buenas campañas, conformadas por buenos anuncios.

Justo como la siguiente campaña para los desayunos de McDonald’s. Misma que luce una dirección de arte impecable, técnicamente artística.

Una campaña gráfica que nos comprueba que se puede mostrar el producto y el logo de la marca a todo lo que da, sin caer en el mal gusto. Al contrario, el gusto es el objetivo mismo.

Ficha

Agencia: FP7 / McCann.

Fecha de publicación: Abril, 2020.

País: Emiratos Árabes Unidos.

Vía: Ads of the World.

B.

Harry Styles – Harry Styles

Un paseo por los muchos estilos del álbum debut del Jarry Estilos.

Dedicado a Aline y Josué, que son super fans del Harry.

Ficha

Año de publicación: 2017.

Género(s): Pop.

Duración: 10 canciones / 40 minutos.

Productor(es): Jeff Bhasker, Mikey Weiss, Tyler Johnson y Kid Harpoon.

Te puede gustar si te laten: George Harrison, Prince, Robbie Williams y evidentemente One Direction. Además de cualquiera de los mencionados en la lista de influencias.

Conoce más de este disco en Wikipedia.

A veces hay que darle tiempo al tiempo para tomar perspectiva y cerciorarse que algo que le gusta a uno en un principio, realmente pase la prueba del paso de los años, comprobando de esta manera que es un material de buena calidad y no un gusto pasajero.

Por tanto, siempre es bueno escuchar y volver a escuchar, uno que otro disco bajo ese parámetro. Asegurarnos que la producción envejece bien. Que nos sigue gustando igual que el primer día.

Esto se da sobre todo, en producciones como de la que hablamos el día de hoy. La cual, podría no estar libre del prejuicio de algunas personas, a quien puede parecerles un disco “prefabricado” y “fresa”.

El álbum debut de Harry Styles, que salió al público en mayo del 2017, es un caso que goza de mucha salud. Es un discazo.

De hecho, es tan bueno, que podría traerle al inglés la famosa “maldición del primer disco”. Esa en donde el primer material es tan bueno, que los posteriores podrían quedar un poco flojos o podrían sonar repetitivos.

Y no es para menos. Styles, ídolo de multitudes, logró una producción pulida. Llena de influencias musicales, que más que esconderlas, las presume. ¡Y vaya que si lo hace bien!

Tanto, que por el puro placer de disfrutar de la música, nos hemos dado a la tarea de analizar tema por tema, cada una de las raíces encontradas en el disco. Por supuesto, acompañado de su respectivo playlist.

Meet Me in the Hallway

¡Rolón! Probablemente la mejor elección para abrir el disco. No inicia con algo ponchado, sino al contrario, con algo soft que va escalando poco a poco hacia su clímax.

Las influencias que se detectan aquí provienen directamente de un George Harrison en su etapa “All Things Must Pass“, así como las del mejor momento de una de las bandas contemporáneas a la producción, The War On Drugs.

Sign of the Times

El sencillo por excelencia. Aquí rebozan influencias de Elton John y John Lennon en el piano que lleva el compás de la melodía. Volvemos a ese toque de Harrison en la guitarra, misma que también nos puede recordar al mismísimo Prince en “Purple Rain“.

El detalle de la subida al cielo nos remite directamente a “Space Oddity” de Bowie. Y en general, toda la canción podría ser una toma descartada de aquella grandiosa “Stop Crying Your Heart Out” de Oasis.

Carolina

Una rola sexy, provocativa, cuasi sexosa. Ideal para bailarla bañado en sudor, enfundado dentro de unos pantalones apretados.

Se nota nuevamente la influencia de Prince respecto al tono sexy de la canción, como en los efectos sonoros al fondo de gritos y cucharas. Sí, cucharas.

Las cuerdas en el track son un caso especial. La guitarra es una herencia directa del legendario Marc Bolan, amo y maestro del glam. Y por supuesto, el arreglo es musicalmente algo que en definitiva haría T-Rex.

La canción en sí misma, bien podría haber tenido cabida en el “Midnite Vultures” del “güero” Beck. Su ADN se relaciona con el sencillo “Sexx Laws”, salido allá por 1999. Es de ahí de donde seguro toma la parte electrónica, los coros y la temática.

Por último, es obvio que hay un dejo distante del sonido de One Direction. Era de esperarse. Está ahí para recordarle a los fans de dónde viene Harry, pero dejando muy en claro hacia dónde va.

Two Ghosts

Canción que bien podría haber sido cantada por Robbie Williams en cualquier momento de su carrera. O bien, por Frank Healy y compañía, en cualquiera de los discos de Travis. Un buen track con aires de campiña escocesa.

Sweet Creature

Una rola que suena abiertamente a los Beatles, en particular a “Blackbird” de Paul McCartney. Tiene todo el estilo que “Macca” usa cada vez que quiere tener un momento tierno con los fans: guitarra acústica y voz dulce.

Los coros del fondo y arreglos también nos remiten a las bandas de Neo-folk contemporáneas a la época de este disco. Fleet Foxes y Mumford & Sons, los estoy viendo a ustedes.

Only Angel

Una canción que durante su primer minuto nos hace pensar inevitablemente en Moby y su electrónica, aderezada con sampleos de voces femeninas.

Momentos después, existe un quiebre que inunda la melodía con un coro pegajoso y guitarras acompasadas a una batería. Es evidente la influencia de Sus Satánicas Majestades, los Rolling Stones. La canción (con todo y cencerro incluido), bien podría ser un éxito más de la dupla Jagger-Richards.

Por si el coro de voces no lo había dejado claro, también podemos emparentar este track con otras bandas en la vena de los Stones como los Dandy Warhols y Lenny Kravitz.

La vocalización de Harry en esta canción, no deja de recordarnos los buenos tiempos de cuando Steven Tyler se ponía en mood cachondo con Aerosmith.

Kiwi

Es un rolón lleno de dinamita y alto octanaje, al menos para el género al que Styles está acostumbrado a manejar. Una canción de un ritmo pegajoso liderado por las guitarras y los coros.

Por tanto es inevitable pensar en bandas como Jet, The Hives, The Datsuns, The Libertines, Green Day, The Vines, Arctic Monkeys e incluso, los legendarios The Clash. Sobre esto último, no dejen de prestar especial atención al grito a lo “London Calling” a la mitad de la canción.

Ever Since New York

Otra baladita con algo de guitarra acústica. Sólo que en este caso con todo un acompañamiento. Esta canción bien podría ser también de los ya mencionados Robbie Williams, Travis o George Harrison.

Pero no sólo eso, se disfruta bastante ese nexo musical que se tiene con el rock semiacústico de los Estados Unidos. Se palpan influencias de otros grandes como “el jefe”, Bruce Springsteen y Tom Petty en sus etapas acústicas.

Woman

Rolón-cachondo-sexoso-cochinón.

Ahora sí estamos en terrenos de música de alcoba. El inicio bien podría ser una referencia a la música de Noel Gallagher ya en su etapa solista, en la que platica un poco antes de cantar.

El piano por su parte, es otra vena musical que bien hace referencia a Elton John y un lejano “Bennie and the Jets“. La guitarra al ritmo lento de la voz, es sin duda otra referencia más a Prince en “Do Me, Baby“. Más obvio no podría ser.

En ese mismo sentido, la combinación del quejido, guitarra y sintetizador es una clara herencia de Lenny Kravitz en canciones como “It Ain’t Over ‘Til It’s Over” o “I Belong To You“.

Hablando de quejidos al fondo, nótese la vibra que hay de Justin Timberlake en lo que probablemente es su mejor etapa, entre el FutureSex/LoveSounds y The 20/20 Experience. Sin dejar de lado por supuesto, ese ambiente de intimidad que nos remite a lo que hiciera George Michael en sus diferentes discos.

From the Dining Table

Un super rolón acústico para concluir el disco en paz, a modo de colofón. Justo como una voraz noche de sábado culmina un domingo por la mañana.

Otra canción evidentemente Beatle, que con su medida proporción nos lleva a pensar en aquella “Her Majesty” al final del Abbey Road.

Hay aquí también influencias de Nick Drake y su “River Man“, el ya mencionado George Harrison e incluso Moby, sólo que en esta ocasión en su faceta acústica, como la de “Guitar Flute & String“.

En resumen, un álbum debut que brilla por no esconder sus raíces, sino por mostrarnos todo lo que Styles puede y quiere hacer. Sin lugar a dudas, junto al “A Deeper Understanding” de The War On Drugs, el mejor disco del 2017.

Veredicto

– Éntrele sin prejuicios.

– No se quede sin explorarlo.

– Interesante. Sin duda.

B.

A esto me refiero cuando digo que quiero ser DJ…

Lección de DJ: En la variedad está la diversión.

Björk, brinque y brinque con su supersetlist.

Evidentemente el video es una parodia. No importa. En el contexto adecuado, es mucho más divertido que el DJ set original.

Cuando eres DJ, puedes darte licencia de poner cualquier tipo de música, siempre y cuando el evento mantenga un buen mood gracias a la música y la ambientación.

La versión original data del Tri Angle Records Birthday DJ Set, grabado el 15 de mayo del 2015. Lo pueden encontrar completo en YouTube.

Como es clásico de Björk, tocó un setlist de música electrónica muy a su estilo e influencias. Como es de esperarse en la parodia, escuchamos cumbia sonidera, reggaetón, bachata y pop latino.

La parodia data del 2017. Un buen samaritano del Internet editó el video y le colocó una mezcla de canciones variopintas del catálogo que se usa en varias fiestas nacionales. La neta, le quedó muy chido. Gracias.

#InternetNuncaTeMueras

B.

Michelle Obama y Prince

Parece que el fotógrafo de la portada de la biografía de Michelle Obama, está claramente influenciado por la portada del segundo disco de Prince.

Hace poco exponía con algunos miembros del equipo en Life On Mars, la agencia de marketing digital / empresa tecnológica en la que colaboro, la teoría creativa de Everything is a Remix.

Dicha teoría nos plantea que todo lo que conocemos, no es otra cosa que la mezcla de dos o más referencias previas, llevadas a un nuevo contexto y mostradas en una presentación más actual.

En ese sentido, dada mi afición a la música y los libros, me he encontrado con el curioso caso que les mostraré a continuación.

Por una parte, tenemos la cubierta del segundo álbum de Prince, titulado de manera homónima y que saliera a la venta en el año de 1979. Por la otra, la portada de la biografía de Michelle Obama, “Becoming Michelle Obama“, publicada en el 2018.

La dirección de arte de la primera, muestra una fotografía de Jurgen Reisch, acompañada del trabajo de los directores de arte, George Chacon y Lynn Barron de RIA Images.

La segunda, es una imagen acreditada al fotógrafo Miller Mobley. Un reconocido retratista especializado en el jet set. Además de un trabajo conjunto del maquillista Carl Ray, la estilista Meredith Koop y la peinadora Yene Damtew.

Según una nota del Washington Post previa al lanzamiento de la biografía, Obama mandaba el mensaje de que su libro iba a ser todo, menos “un pesado tomo de política”.

Conociendo a Prince, seguramente fue una sesión fotográfica meticulosamente planeada. Con toda la intención de mostrar sensualidad y sofisticación. Evidentemente como el músico concebía dichos conceptos en aquel entonces.

El resultado escogido de ambas sesiones es casi, si no es que el mismo. A la par muestran los hombros descubiertos, así como el cabello suelto y ondulado. El look de Obama es casual y glamoroso. El de Prince, atrevido y provocador.

¿Se puede juzgar el contenido de cada material por su portada? Por supuesto que no.

El editor del libro de Michelle Obama, en su momento opinó que: “Es un material de una honestidad infalible y un ingenio vivo. Un libro en el que Michelle cuenta su historia tal como la ha vivido, en sus propias palabras y en sus propios términos”.

La producción de Prince, impecable como siempre, fue un reflejo de su ánimo en esa época. Su disco anterior, el “For You” de 1978, tenía una portada obscura y para el presente, estaba envuelto en un brillante cielo azul. La imagen de Reisch, es una de las más honestas e impactantes que se han tomado de “el artista”.

Como conclusión, más allá de la influencia que se pueda ver de una imagen en la otra, les diré lo que encuentro:

  • En ambas se muestran a personas afroamericanas exitosas e influyentes.
  • Ambas son personas que comenzaron su carrera lejos de donde la terminaron.
  • Las dos, lograron abrirse paso hasta forjarse un título nobiliario en la élite de los Estados Unidos.
  • Una, llegó a vivir en la Casa Blanca. El otro, hacía caer Lluvia Morada.
  • Y evidentemente, tienen un lugar asegurado en la historia.

Prueba de ello, es que sus rostros lucen en sus respectivas portadas.

B.

Ya vas, Barrabás. Duro contra el muro…

Y ahora, un poema.

Ya vas, Barrabás.

Duro contra el muro, macizo en el piso y estrecho en el techo.

Al cuarto por un rato. En cuatro como un gato.

Con destreza sobre la mesa y picante contra el estante.

Con potencia frente a la audiencia. Sin queja sobre la reja.

Fuerte bajo el puente. Violento contra el asiento.

Lento en el pavimento, contento sobre el cemento.

Sin pena en la arena. Con consuelo en el suelo.

Leve la nieve, aguado el helado.

Suave como la nave. Despacio hasta el espacio.

Y el que entendió, entendió. Y si no, pos ni mó.