El mejor momento para comenzar algo

Comienza un nuevo año y se fijan nuevos objetivos. ¿Cuál es el mejor tiempo para iniciarlos? Spoiler alert: No es el 1º de enero y probablemente tampoco los días lunes.

Es un hecho. Un nuevo año comienza y aunque suene a cliché, cada día nos ofrece una nueva oportunidad. Este pensamiento positivo, sin duda será el aliciente que esperaban varias personas para poner manos a la obra.

Sin embargo, es bien sabido que muchos propósitos a inicios de año, a falta de convertirse en objetivos bien cimentados, se terminan disolviendo en el olvido conforme van avanzando los meses.

¿Qué se puede hacer para evitar, o en todo caso, minimizar el fracaso? O mejor dicho, ¿cuál es el mejor momento para comenzar a perseguir un objetivo, contando a favor las mayores posibilidades de alcanzarlo? Eso es justo lo que analizaremos a continuación.

¿Por qué no se cumplen los propósitos de inicios de año?

Enero es sin duda, uno de los mejores momentos para establecer prioridades respecto a los meses siguientes. Pero es también, un mes engañoso. A menudo se siente como el mes más largo y pesado del año.

Aceptémoslo o no, el periodo de fin de año previo, tiende a fomentar algunos malos hábitos profesionales y personales. No sólo eso, el inicio de año tiende a polarizarse por las personas que lo inician a tope de energía. Sin embargo, en ambos casos, sabemos que la respuesta será desfavorable. Unos por desapego, otros por desgaste.

Razones hay varias. Al cerebro le cuesta transformar en hábitos las resoluciones que se hacen en este periodo. Algunos propósitos no son los más adecuados para quienes se los formulan. U otros simplemente van postergando sus iniciativas hasta que se pierde el interés. Por lo que dependiendo de la fuente que se consulte, en promedio, casi nueve de cada diez propósitos terminan abruptamente en alguna parte del camino.

Todos hemos visto repetidamente alguna de estas escenas: La persona que nunca ha ido al gimnasio, prometiendo hacer al menos treinta minutos de ejercicio diarios. Aquella otra que está atada al E-mail pasada la media noche, planeando leer una hora diaria por placer. O aquel otro que jura que va a dejar el azúcar, después de terminar su segundo postre.

Todas personas con un alto potencial y deseos de alcanzar grandes logros. Pero desafortunadamente estresadas al verse sobrepasadas por planes ambiciosos. ¿Por qué?

Este es un vicio muy arraigado en nuestra cultura. Cuando se nos presenta un problema que requiere un cambio de comportamiento, nos abalanzamos sobre él con grandes objetivos, solo para encontrarnos atrapados en un ciclo contraproducente.

Desde pequeños, en la casa y en las escuela, se nos programa mentalmente para “ir a lo grande” y “siempre querer más y más” como la única opción de desarrollo. Sumado a no tener una cultura de aprender del fracaso, sino castigarlo.

De tal manera, los grandes objetivos son más onerosos que motivadores. Para lograrlos, se requiere mantener nuestras vidas ocupadas y un esfuerzo que resulta desalentador. Aún peor, no alcanzar una meta elevada crea una espiral negativa de decepción que disuade acciones futuras. En lugar de caminar hacia adelante, nos deslizamos hacia atrás. ¿Qué se puede hacer al respecto?

La mejor manera de comenzar una nueva meta

Por más trivial que parezca, la única manera de alcanzar una meta es comenzar a trabajar en ella. El truco está en dominar el cuándo y el cómo. Comencemos por el primer punto. Evidentemente muchas personas pensarían, “¡Ahora mismo!”. Pero no es tan sencillo. Si así fuera, todo el mundo cumpliría con sus objetivos.

Una investigación publicada en la revista Psychological Science ha encontrado el punto clave para todos aquellos que buscan comenzar algo: Los “hitos del tiempo”, también conocidos como “hitos temporales”.

Un hito temporal es aquel punto del tiempo en el que un individuo percibe de manera personal y orgánica, el momento exacto para un “nuevo comienzo”. Como es de esperarse, los más comunes son inicio de año, los días lunes y el momento al despertar. Pero no son todos y conviene saber cómo usarlos a favor, pues pueden ser engañosos.

Una de las cosas que más nos motivan a las personas, es imaginarnos en el futuro. Quiénes seremos, qué haremos y qué hemos logrado. Cuando queremos hacer un cambio, reconocemos que queremos ser una mejor versión de nosotros mismos.

Los psicólogos lo saben. Las personas se motivan cuando comienzan con una pizarra limpia. El pasado ya quedó atrás y un nuevo comienzo nos motiva a perseguir nuevos objetivos. Y algunas fechas específicas y significativas que separan un “viejo yo de un nuevo yo” resultan ser ideales para esto.

Los investigadores notaron la importancia de estos hitos temporales mediante la realización de una serie de estudios, en donde 165 participantes describieron una meta que querían perseguir en un futuro cercano. Luego se les dijo que podían recibir un correo electrónico para recordarles el objetivo, con la opción de elegir qué día de la semana recibirán el recordatorio.

Dado que la investigación se llevó a cabo durante la tercera semana de marzo, algunos participantes etiquetaron el jueves como “el comienzo de la primavera”. Dejando entrever de esta manera que la gente eligió este jueves en particular 3,5 veces más a menudo que cualquier otra ocasión en el mismo mes.

El mismo equipo de investigación descubrió que analizando los datos de las búsquedas de Google, existía un aumento en la actividad de palabras como “dieta” al comienzo de la semana, el mes o después de algunos días feriados.

Por último, encontraron resultados similares cuando analizaron información de un gimnasio universitario. Los estudiantes usaban las caminadoras y las pesas muchos de estos mismos días, incluso los días después de un cumpleaños. Algo con lo que muchos de nosotros probablemente podamos sentirnos identificados.

Por lo tanto los hitos temporales más comunes son: Inicio de año, los días lunes, el momento de despertar diariamente, cumpleaños, días festivos, los primeros días del mes, algún cambio de estación en el año y el día de incorporación a un nuevo trabajo. Y por supuesto, esto funciona aún mejor si el día escogido tiene un significado en particular para la persona.

Como señalan los investigadores, la abundancia de fechas para comenzar a lo largo del año, ofrece oportunidades repetidas para que las personas intenten un cambio personal positivo. Por lo que incluso si fallan inicialmente, pueden obtener un éxito posterior. Es tan sólo cuestión de encontrar un hito temporal que haga sentido en nuestras vidas.

Inicio de año y días lunes. Hitos temporales engañosos

Apegarse a un hito temporal significativo, aumenta las posibilidades de conseguir algún objetivo, pero no nos asegura un éxito rotundo. Hay hitos temporales que resultan bastante atractivos para la mayoría de las personas, pero que resultan algo engañosos. El primero es justo el inicio de año.

Tal como explica el doctor Ramani Durvasula, psicólogo clínico y profesor de  la Universidad Estatal de California, “iniciar con un propósito el 1º de enero es el peor día posible, porque todo el mundo está fuera de su rutina habitual”.  “El mejor momento es en todo caso, el 1º de febrero, después de adquirir nuevamente un hábito. Y de esa manera, verificar el progreso de lo que se desea, mes con mes”, agrega.

“El 1º de enero no es necesariamente el mejor momento para comprometerse con los cambios de estilo de vida”, explica Pauline W. Wallin, Ph.D. Y explica, “Cuando llega el año nuevo, tendemos a esperar que la autodisciplina se imponga mágicamente. Y lo hace, a veces durante varios días. Pero luego, comenzamos a resentir las reglas que nos impusimos y nos rebelamos en pequeñas formas, debido a que nos exigimos muy poco durante diciembre”.

El segundo hito temporal engañoso, son los días lunes. Comenzar de esta manera se basa en un pensamiento erróneo. En la menos pesimista de las situaciones, se tiene en mente que adoptar un nuevo hábito será difícil, pero se asume que se podrá ser una persona nueva y diferente al comienzo de una nueva semana.

De esta manera se apuesta por tener más concentración y disciplina, pero hay buenos argumentos que demuestran que esto no es así. Nuevamente no se es una persona nueva de la noche a la mañana. Al contrario, se tiene exactamente la misma cantidad de fuerza de voluntad que cualquier otro día.

La gran desventaja del lunes como hito temporal, es que está saturado por las tareas que las personas le asignan al verlo de esta manera. Es fácil hacer un recuento: El lunes inicia la semana laboral, que por lo regular está saturado de reuniones, revisiones de nuevos proyectos, llamadas a clientes y chequeo de listas de pendientes.

Si se desea comenzar un nuevo hábito o una nueva tarea, al iniciar ésta el día lunes, competirá contra toda esa avalancha de otras decisiones y responsabilidades previas. Así, las mejores intenciones pueden verse desplazadas por el ajetreo. Cuando se tiene un montón de cosas al comienzo de la semana, seguramente el nuevo hábito no será una de ellas.

El mejor momento para comenzar en nuevo trabajo

Ambas situaciones anteriormente mencionadas, por lo regular se ven entrelazadas al inicio de una nueva etapa laboral. Y sí, por lo regular, también a inicios de año, muchas personas buscan cambiar de lugar de trabajo.

Si bien el lunes podría parecer la elección más obvia para comenzar en un nuevo puesto de trabajo, nuevamente la cultura de saturación al inicio de semana no juega a nuestro favor. Tan sólo hace falta escuchar los comentarios de muchas personas un lunes cualquiera, sobre lo pesado que es volver al trabajo después de dos días completos de descanso. Incluso con los ejecutivos, no es raro toparse con lamentos de tener que volver al trabajo.

De esta manera se inicia la espiral de presión al comienzo de semana. Es común que la reunión de departamento sea los lunes por la mañana de cada semana. Los asistentes no sólo están preocupados por asistir y los temas a tratar, sino que ser presentado en ese mismo momento puede llegar a ser incómodo e intimidante.

Acorde con la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos, este sesgo de exclusión hacia los nuevos elementos de un equipo, se ven reflejados en la retención de talento durante una relación laboral.

Luego entonces, ¿cuál es el mejor día para iniciar en un nuevo trabajo? La respuesta es los días miércoles. Esto se debe a que dentro del lugar de trabajo ya transcurrió la presión post-lunes y se acerca el aura positiva del viernes.

Es cuestión de pensar qué es lo que hacemos cuando somos recién contratados. Una persona inicia un recorrido que va de presentarse con todos sus compañeros sabiendo que no recordarán su nombre, una sesión de papeleo con Recursos Humanos, una visita a Sistemas para que configuren su equipo de cómputo y finalmente acoplarse al lugar que le asignen.

Es abrumador. Por más obvio que parezca, las personas necesitan acoplarse, ubicar donde están los baños, las mesas de comida, el dispensador de agua, cómo usar la cafetera e incluso, dónde se encuentra la tienda de la esquina más cercana.

Cuando se inicia a mediados de semana, desde el puesto gerencial más alto al operativo más básico, nos permitimos sentir una atmósfera más feliz y productiva, con menos presión y más tiempo para adaptarnos y aclimatarnos.

¿Realmente necesitamos llegar a un nuevo trabajo un lunes? Ciertamente no. En la práctica, tanto para Recurso Humanos como para Contabilidad, la fecha más adecuada para un ingreso es los días primero y quince del mes. Si podemos aprovechar esto a nuestro favor, qué mejor.

El mejor día para comenzar un nuevo hábito

Durante varias semanas, la escritora sobre temas de productividad, Laura Vanderkam, realizó un seguimiento de su tiempo para saber qué tendencias resaltarían al final de su investigación.

La conclusión a la que llegó, es que si realmente se desea comenzar con una nueva resolución buscando una mayor probabilidad de éxito, entonces se debe comenzar un día jueves.

“La semana laboral tiende a ralentizarse para entonces. El miércoles es el día laboral más largo y disminuye después. Comenzar nuevos hábitos se trata de encontrar impulso y mantenerlo. El jueves es el día perfecto para eso”, comenta.

Y continúa, “Los jueves se inician menos cosas, por lo que se puede concentrar energía y concentrarse en una nueva rutina. Al día siguiente, el viernes, se puede reforzar esta rutina con pocas distracciones. Después, el fin de semana, se puede continuar con esta dinámica o evaluar el resultado de ambos días. Y para cuando llega el lunes, ya se tienen varios días practicando el hábito”.

Micro hábitos: El truco para lograr grandes objetivos

Es genial soñar en grande, pero la manera de llegar lejos no es avorazarse, sino comenzar poco a poco. Para eso existen los micro hábitos.

Los micro hábitos son pequeños componentes de un hábito más amplio. Al dividir un trabajo ambicioso en otros más pequeños y alcanzables, se construye con insistencia a través de periodos de tiempo. Es así como se completan los grandes objetivos.

Por ejemplo, cuando comencé a practicar la jardinería, mi micro hábito fue dejar una cubeta de agua llena todas las noches, para que al día siguiente a primera hora, no olvidara regar mis plantas diariamente. Al paso de más de un año, esto se me hizo una costumbre y una preocupación menos.

La idea de realizar cambios a través de pequeños hábitos no es nueva. Es algo de lo que se ha escrito y discutido bastante. Aún así, es algo que cuesta mucho trabajo implementar comúnmente.

Una vez más, es necesario resaltar que somos adoctrinados y recompensados ​​por pensar en grande, no por ejecutar en pequeño. Es posible que nos sintamos tontos al hacer algo minúsculo. Que dedicar tiempo a tal cosa puede parecer que no vale la pena, por lo que nos convencemos de no hacerlo al principio. Cualquier cambio en nuestra rutina y comportamiento arraigado es difícil de asimilar.

Para tener éxito con los micro hábitos, se debe ser deliberado, constante para mantenerlos y acomodar todo lo posible para facilitar que sucedan. Con eso en mente, estos cinco pasos pueden ser de utilidad:

  • Hay que hacer el hábito “ridículamente pequeño”

Por ejemplo, si leer durante una hora cada noche es demasiado largo, se puede reducir el tiempo de lectura a 45, 30 o menos minutos, hasta que uno piense “Eso es tan ridículamente pequeño que no vale la pena hacerlo”. Ahí está la medida mínima. Hay que apuntar a lo pequeño.

  • Deben realizarse con un mínimo esfuerzo

Es cuestión de ejecutar un nuevo ritual todos los días, hasta que se convierta en algo que no se tenga la tentación de aplazar para otro momento. Con la costumbre a cuestas, poco a poco se puede ir incrementando el nivel de esfuerzo.

  • Registrar el progreso de la tarea

Como dice el refrán, “Si se puede medir, se puede mejorar”. Un proceso de registro y medición puede ayudar a conseguir lo que se busca, además de ir implementando mejoras en el camino. Existen varias formas de hacerlo, como un simple checklist. O en mi caso, con la ayuda de un tracker de días que adjunto a mi bullet journal.

El_mejor_momento_para_comenzar_algo_Propósitos_de_año_nuevo_Inicio_de_año_Propósitos_Metas_Objetivos_Resoluciones_Cuándo_Empezar_Tracker_de_días_y_costmbres_Bullet_Journal_IMG_20210105_114318
Tracker de 30 días en mi bullet journal.
  • Mantenerse firme

Si es difícil pensar en pequeño, el reto está en mantenerse pequeño. En otras palabras, está bien ser ambicioso, pero no ser desmedido.

Esto ocurre frecuentemente con las personas que desean ejercitarse. Hay quien comienza con dos flexiones al día. Al ver que pueden obtener más, al día siguiente aumentan a cinco flexiones y al siguiente a diez. ¿El triste resultado? En dos meses dejan de hacer ejercicio ya que han ampliado sus metas de manera irrealmente rápida.

Hay que mantener el micro hábito original el tiempo suficiente. Al menos de uno a tres meses. Luego, crecer poco a poco. Un 10% por iteración no está nada mal.

  • Buscar apoyo para no abandonar

Contar con alguien que apoye nuestro micro hábito y que incluso, nos lo recuerda insistentemente es algo que se puede aprovechar. Por lo regular, cuando alguien falla constantemente en actuar de acuerdo con su micro hábito, esta persona de apoyo ayuda a refinar aún más la tarea o abordar los posibles obstáculos para la acción.

Como tip, un grupo pequeño brinda más apoyo en lugar de una sola persona, creando un vínculo más fuerte de responsabilidad.

Alcanzar cualquier meta es cuestión de poner en marcha las cosas

Este año puede ser el elegido para cambiar el rumbo de todo. Los motivos para hacer cambios positivos permanentes abundan. Y por supuesto, iniciar es solo el comienzo de la batalla. Mantenerse motivado requiere determinación y esfuerzo.

Adoptar la mentalidad correcta es determinante. De hecho, cuatro de las seis peores maneras de comenzar el año como persona o empresa, tienen que ver con una falta de planeación adecuada:

  • Los propósitos no se convierten en objetivos y falta una planeación anual

Sin importar si se trata de un plan personal o de una empresa, el punto es que hay que tener bien claros los objetivos. En este caso, creo que les será de mucha utilidad tanto el formato de planeación anual, al igual que la guía para plantearse objetivos SMART que publiqué antes en el blog. Con esto ya no tendrán excusa para cumplir con este punto.

  • Permanecer todavía en “modo vacaciones”

Sentir letargo por el arranque de año, tomar las cosas con calma o incluso sobrellevar la famosa cuesta de enero, no significa que todavía se esté de vacaciones. En realidad, debería ser un aliciente para poner las cosas en marcha.

  • Arrastrar los problemas del año anterior

Es bien sabido que no todos los problemas se pueden solucionar de la noche a la mañana. Justo por eso, inicio de año es buen momento para tomar cartas en el asunto.

Ya sea para dejar ir a un colaborador insatisfactorio, tomarse el tiempo de evaluar los puntos de oportunidad, o arrancar una campaña de marketing digital. La narrativa de inicio de año nos habla de un nuevo comienzo. ¿Por qué no deshacerse de todo lo obsoleto del año pasado?

  • No tener motivación

Tanto motivarse como recargar energías, no siempre es fácil. Pero es algo que sin duda alguna, se debe resolver. Tener en claro, o en su caso, descubrir lo que impulsa a uno, es una manera ideal de abordar el año de manera resolutiva.

El cambio siempre llega tras un ejercicio de honestidad. ¿Cuántos proyectos se nos han estancado por postergarlos al día, semana o mes siguiente? Encontrar un hito temporal significativo no se trata de postergar las cosas, sino de marcar un punto de inicio y trabajar gradualmente hasta conseguir lo que se desea.

A final de cuentas, el tiempo es arbitrario de muchas formas diferentes. Echando mano de los hitos temporales, los micro hábitos y estando preparado con una planeación, seguro se puede encontrar el momento adecuado para transformar ese propósito en un objetivo realizable.

Ya con esta información, seguramente podemos parafrasear al buen @Allan05, “Los ciclos no empiezan (ni terminan) el 1º de enero. Empiezan cuando lo decides”. Y como lo explica Matt Cutts en su TED Talk, sólo se necesitan treinta días para cambiar o reafirmar cualquier cosa.

Y en el peor de los casos, si se tiene que comenzar de nuevo, también ya vimos que el año nos ofrece un cúmulo de oportunidades a la vuelta de la esquina. Lo que nos da una mayor probabilidad de mantenernos en camino a nuestra meta, que de tropezar. Todo es cuestión de darle un significado a nuestro punto de comienzo.

B.

Gibson – Pure Gibson

Una campaña pensada para lo amantes del rock, digna de esta legendaria marca de guitarras.

En una ocasión anterior les había comentado que amo la buena publicidad. El trabajo promocional bien hecho, es digno de admirarse.

Como tal, hoy toca el turno a una campaña pensada para las legendarias guitarras Gibson. Quizás, (aunque no quisiera asegurar esto), la marca de guitarras más famosa del mundo. Con modelos tan icónicos como la Les Paul, la SG, la ES y la Flying V. Mismos que se lucen en la serie de gráficos.

Nuevamente, una campaña más que muestra el producto y el logo de la marca a todo lo que da, sin caer en el exceso o el mal gusto. Incluso, va más allá. No es una campaña para todo el mundo. Al contrario, es tan insightful que sólo los fanáticos del rock y sus subgéneros, son los que encontrarán el chiste a la relación entre cada una de las comparaciones presentadas.

Qué buena campaña. Como música para los oídos.

Ficha

Agencia: No acreditada.

Fecha de publicación: Septiembre, 2005.

País: No acreditado.

Vía: Ads of the World.

B.

Selección musical 2020

Un top 20 de 20 canciones (y un extra) para un 2020 que se sintió como si hubiera durado 20 meses.

Acaba un año que literalmente cambió al mundo. Y ciertamente, muchas personas no lo recordarán de la manera más grata. Fue un año de cambios abruptos de los que uno no se puede decir indiferente. Sin embargo, una de las pocas cosas en las que la opinión es casi unánime, es que algo que hizo más llevadero el retiro obligado, fue la música.

Como siempre, cuando se toca el tema de los gustos musicales, la cosa se torna completamente subjetiva. Lo que a unos enloquece, otros aborrecen. La cosa es así. Qué se le va a hacer. Aún así, se apela a que cuando a final de año se deja venir el alud de listas con “lo mejor de…”, ustedes queridos lectores, nos den un salto de fe a todo lo que les podamos recomendar nosotros, los que escribimos y recomendamos cosas por el puro gusto de hacerlo.

Hecha la introducción, permítanme presentarles mi lista con la selección musical de este 2020. Un año que musicalmente se presenta como el pináculo de algunas tendencias que se venían viendo desde hace un par de años atrás, además de dejarnos vislumbrar el camino al que podrían evolucionar.

Sí. Es un hecho. El reggaetón (o reguetón, como mejor les acomode), nuevamente es el género del año. Y no sólo eso, aunque a muchos no les acabe de convencer, sigue siendo el sonido del zeitgeist que vivimos. A su favor, podemos decir que es un género que está evolucionando en varias direcciones. Hay que dar crédito a eso. Su sonido es cada vez más variado y va incorporando a su estructura otros géneros que se topa de paso.

Ejemplos hay varios. Ahí tienen a los españoles integrando su sonido natal a lo que ya se hace escuchar mundialmente. La Rosalía mezclando el flamenco con un gangsta trap en “TKN“. O en su caso, C. Tangana, presentando lo que él llama “la rumbachata” en “Tú me dejaste de querer“. Canción que une de manera bastante interesante el paso doble, la rumba, el flamenco, la bachata y el mencionado reguetón en un mismo lugar. Un adelanto de lo que será una producción programada para algún momento del 2021 bajo el nombre de “El Madrileño“, la cual promete bastante.

Rosalía en su aparición en el SAVAGE x FENTY fashion show del 2020.

Luego, evidentemente están las dos estrellas de este año: J Balvin y Bad Bunny. Ambos se encargaron de repartirse el año a su manera, consiguiendo presencia en todas partes. Al primero, le podemos atribuir “Colores“, un álbum conceptual (sí, leyeron bien, álbum conceptual de reguetón), en donde todas las canciones sonaron por doquier, incluso mientras se iban revelando una por una antes de presentar la producción completa. Cabe decir que éste hasta el momento, es el mejor disco de J Balvin. Veremos qué más trae el futuro con él al micrófono.

No conforme a lo anterior, J Balvin estuvo sonando de la mano de Tainy, otro afamado productor del género, gracias a “Agua“. Canción que al ser la insignia de la película The SpongeBob Movie: Sponge on the run (Bob Esponja: Al rescate), hace un beat bastante jocoso con sampleos del tema original del dibujo animado y una letra apta para todo público.

Agua de Tainy y J Balvin.

Y por si fuera poco, desde finales del 2019, también sonó en “Ritmo“. El primer sencillo del disco “Translation” de los Black Eyed Peas. Producción que apela a esta tendencia de poner al día cosas del pasado, como lo es en su caso, tomar pistas bailables de los 80’s y 90’s, agregarles un beat bailable y una letra a cargo de alguna colaboración, en su mayoría con artistas “latinos”.

Ritmo. La canción de no son Rebook, ni son Nike.

Por otra parte, se puede decir que el 2020 fue el año de Bad Bunny. Tres producciones a hilo. Una al inicio del año, otra a mediados y finalmente, una más para cerrar. La trilogía del 2020 la conforman “YHLQMDLG“, “LAS QUE NO IBAN A SALIR” y “EL ÚLTIMO TOUR DEL MUNDO“. Todos y cada uno de ellos, haciendo gala de las colaboraciones comunes en el género, además de sus respectivos hits. Entre los tres, podemos encontrar cosas como la amada/odiada “Safaera“, “BYE ME FUI“, “Yo Perreo Sola“, “YO VISTO ASÍ” y “DAKITI“. Esta última, bastante interesante por su sonido bailable al más puro estilo de club dance de los 90’s.

Dákiti.

Otro personaje al que hay no hay que perderle la pista es a Jhay Cortez. Amigo de Balvin y Bunny, que ha estado colaborando con ellos desde hace un par de años y que poco a poco, comienza a tomar relevancia en la escena. Nada menos, lo encontramos en el último disco de Kali Uchis, en la canción “la luz(Fin)“. La cual, sin duda, es de las más representativas de esta producción.

Kali Uchis y Jhay Cortez.

El género del pop también se hizo presente este año de manera más discreta, pero constante. Nada menos, desde final del año pasado, The Weeknd se ha estado moviendo con “Blinding Lights“, entre otras canciones, con miras de aparecer en el codiciado medio tiempo del Super Bowl 2021.

The Weeknd.

Justin Bieber se ha mantenido constante, del cual cabe resaltar “Yummy“, su primer sencillo del disco “Changes“. Y del que hay que resaltar que está mucho mejor el video promocional con la coreografía de Parris Goebel, que el video promocional final. Juzguen ustedes.

La versión de Parris Goebel.
La versión final de Bieber.

Dua Lipa nos puso en los oídos, “Future Nostalgia“, un álbum con canciones bastante llevaderas y de corte bailable. En lo personal, me gusta mucho más su primer producción, pero la actual no está nada mal. Algo que lo mismo puede sonar en fiestas, que en el radio o en servicios de streaming.

Miley Cyrus también nos deja una propuesta interesante, si tomamos en cuenta el tipo de música con el que normalmente se le identifica. “Plastic Hearts” es una producción que apunta al lado “más rockero” de Miley, haciendo covers y colaboraciones con ahora ya leyendas como Billy Idol, Joan Jett o Stevie Nicks. Quizás por esta razón, no resulte tan extraño que “Midnight Sky“, el sencillo más representativo del disco, suene totalmente emparentado a “Edge of Seventeen” de la ya mencionada Gypsy Queen. (Hasta remix oficial hay de esto).

Miley Cyrus y el cielo de media noche.

Hablando de Stevie Nicks, hay que hacer mención honorífica de su regreso a las listas de popularidad gracias a que de nuevo se puso de moda “Dreams” de Fleetwood Mac. Gran canción de aquel legendario álbum, “Rumours” del ’77. ¿A qué debemos esto? Pues al famoso TikTok de Nathan Apodaca, “el cholo patinando”, que simplemente va disfrutando de la vida mientras suena esta canción.

Nathan Apodaca, su Ocean Spay y Dreams de Fleetwood Mac.

Esto, aunque a todas luces es obvio, hay que prestarle atención, porque actualmente la máquina de hits musicales, no son los servicios de streaming musical y muchos menos el radio o los videos en su forma tradicional. El medio por el que la música “nueva” se está dando a conocer es nada más y nada menos, que las pistas sonoras en TikTok.

Hablando de eso, otro highlight del año es “Pegao” de Omega, también conocida como “Me miró y la miré…”. Un merengue que resalta entre todo el reguetón y que se hiciera famoso a través del mencionado TikTok. De tal manera que hasta así se clasifica el título de la canción en Spotify: “Pegao / Me Miro y La Mire (TikTok Hit)”. Qué mejor forma de hacer que te encuentren en un servicio de streaming, que haciendo mención de lo que te identifica en el título.

Por último, el rock, el hip-hop y la electrónica, hicieron acto de presencia de manera muy discreta. No por eso, dejando de entregar material de muy buena calidad. Ahí están los Gorillaz con su “Song Machine, Season One: Strange Timez” y Fiona Apple con “Fetch The Bolt Cutters“. Woodkid con “S16“, que es un discazo. Mac Miller con “Circles“, su obra póstuma. Y Alicia Keys con “ALICIA“, en el que es quizás su mood más íntimo e introspectivo.

Caben resaltar tres obras que quizás pasen desapercibidas por no estar hasta la cima del mainstream, pero que son muy buenas. El “We Will Always Love You” de The Avalanches, que es una producción hermosa y cargada de buena vibra, que a muchos tanta falta les hace en estos días. El “Miles” de Blu & Exile, que es un disco de hip-hop con muchísimas referencias a la cultura en general y que además tiene muy buen ritmo. Y para terminar, el “A Written Testimony” de Jay Electronica, que resulta una producción de hip-hop sumamente experimental, pero que no deja de llamar la atención.

De estos dos últimos bloques, les he de decir, que se disfruta más escuchando cada una de las producciones por completo, que sólo tomar una o dos muestras para escuchar. Las canciones sueltas, quizás podrían diluirse en el actual mar sonoro al que estamos expuesto, pero si las escuchamos en conjunto, como los respectivos artistas lo planearon, cada una de las obras son un verdadero deleite.

Sin más por el momento, les comparto aquí una lista de canciones que creo, en lo personal, son lo más representativo de este 2020. Espero la disfruten tanto escuchándola, como yo preparándola para ustedes.

B.

McDonald’s – Tasty Mornings

El buen gusto es el principal componente de esta campaña gráfica para McDonald’s.

Me gusta mucho la publicidad. Esa publicidad que son buenas campañas, conformadas por buenos anuncios.

Justo como la siguiente campaña para los desayunos de McDonald’s. Misma que luce una dirección de arte impecable, técnicamente artística.

Una campaña gráfica que nos comprueba que se puede mostrar el producto y el logo de la marca a todo lo que da, sin caer en el mal gusto. Al contrario, el gusto es el objetivo mismo.

Ficha

Agencia: FP7 / McCann.

Fecha de publicación: Abril, 2020.

País: Emiratos Árabes Unidos.

Vía: Ads of the World.

B.

Cómo hacer objetivos SMART

Pon en práctica este tipo de objetivos y alcanza lo que te propongas.

En una ocasión anterior, platicaba cómo hacer una planeación anual para un negocio o empresa. Sin embargo, varias personas me pidieron que por favor profundizara en el tema de los objetivos SMART. Y dado que este es un tema muy importante, no está de más ahondar un poco al respecto.

Información sobre los objetivos SMART, afortunadamente, se puede encontrar de sobra. Así que como preámbulo, creo que sólo me queda resaltar eso que muchos ya saben. SMART significa inteligente en inglés y es una abreviatura que resume el modo en que se formulan estos objetivos, encaminándose justo, a trabajar de esa manera.

Algo muy bonito que ofrece poner en práctica estos objetivos, es que técnicamente puedes conseguir cualquier cosa que quieras o te propongas. Y si no lo logras, entonces, tras analizar de vuelta el planteamiento, podrás conocer los puntos de oportunidad o áreas de mejora que necesitas ajustar para una próxima ocasión.

Para definir un objetivo SMART, primero hay que conocer qué significa cada letra de las siglas que conforman esta palabra:

SEspecífico (Del inglés “Specific”)
MMedible
AAlcanzable
RRelevante
TEn un tiempo determinado
Objetivo SMART.

Hasta aquí nada del otro mundo. Lo importante es saber cómo llenar cada una de las casillas. Cada una se determina respondiendo las siguientes preguntas:

S¿Qué se quiere? Respondiendo de la manera más concreta posible con un verbo infinitivo (ar, er, ir).
M¿Qué tenemos que alcanzar? Enunciando siempre con un número, cifra o porcentaje.
A¿Cómo se va a lograr? Haciendo de manera general, una lista con las actividades a realizar para conseguir lo específico.
R¿Por qué esto es importante? La pregunta lo dice todo. ¿Qué interés hay detrás de lo que buscamos? Es lo que nos motiva a hacer las cosas para lograr lo que queremos alcanzar.
T¿Para cuándo debe estar cumplido este objetivo? Se enuncia un tiempo determinado o una fecha específica para revisar si alcanzamos nuestra meta.
Formulación de cada casilla de un objetivo SMART.

Este ejercicio se puede hacer tanto para objetivos de negocio como objetivos personales. Por ejemplo:

SQuiero bajar de peso,
M5 kilos al menos,
Aasistiendo al nutriólogo una vez al mes, haciendo ejercicio 30 minutos diarios y dejando el azúcar,
Rporque quiero sentirme bien en mi persona,
Tpara mi cumpleaños el 4 de julio del 2021.
Ejemplo de objetivo SMART.

La magia sucede cuando lees de corrido lo que enunciaste en cada casilla. “Quiero bajar de peso,5 kilos al menos, asistiendo al nutriólogo una vez al mes, haciendo ejercicio 3o minutos diarios y dejando el azúcar, porque quiero sentirme bien en mi persona, para mi cumpleaños el 4 de julio del 2021“. Todo hace muchos más sentido, ¿cierto?

De esta manera, un propósito en mente ya no se queda corto. Vamos más allá de lo que simplemente se quiere hacer y pasamos a tener una pequeña hoja de ruta que nos facilitará entrar en acción.

Algunos puntos importantes sobre los objetivos SMART

Algo que funciona bastante bien en la práctica, es procurar no poner en marcha más de 3 objetivos SMART al mismo tiempo. ¿Por qué? Porque si bien los objetivos SMART plantean algo que se quiere conseguir, para lograrlos siempre se van a necesitar de recursos. Básicamente TAD: Tiempo – Atención – Dinero. Resulta lógico pues, que entre más objetivos se tengan, los recursos se fragmenten más y más, de tal manera que no sean suficientes para echar a andar las acciones encaminadas a conseguir lo que se busca.

Por otra parte, es muy probable que encuentres que existen los objetivos SMARTER o “más inteligentes”. Estos no son otra cosa que los mismos objetivos SMART que acabamos de ver, más uno o dos puntos que algunas personas agregan porque así lo creen conveniente.

En estos casos, la E puede significar varias cosas dependiendo el contexto. En algunos casos es “Excitante” o “Emocionante”. En otros, significa “Ecológico” y/o “Ético”. Lo mismo pasa con la segunda R. Hay casos donde significa “Recompensa” o “Retador”. Incluso he visto que algunas personas indican la E como “Evaluación” y la R como “Re-evaluación”. Sin embargo, reitero, estos puntos adicionales no son obligatorios y es opcional que los consideres de acuerdo a tu panorama. Los que sí o sí se deben en tomar en cuenta son los SMART.

Por último y como no puede ser de otra manera, formular objetivos SMART siempre es un gran paso. No por nada sirven como un faro de guía para alcanzar cualquier cosa que uno se proponga. Aún así no hay que perder de vista, que ya bajado un plan con estos objetivos, el resto queda en el terreno de poner todo en marcha a través de tomar acción.

Tengo algo para ti

Espero que con esta información puedas conseguir cualquier cosa que te propongas. Por eso, nuevamente, adicional a la guía de la planeación anual de la vez pasada, en esta ocasión te comparto una plantilla para que puedas formular tus objetivos SMART. Ya sabes que sólo tienes que dar click en el botón de descargar.

B.

Cómo hacer una planeación anual para tu empresa

Sigue paso a paso estas instrucciones y define todo lo que tienes que hacer para alcanzar el éxito en tu empresa el año que viene.

Es diciembre y en muchas empresas es tiempo de organizar las planeación anual. Sin embargo, por raro que pudiera parecer, a muchas personas se les complica este proceso. O a veces, incluso, no saben cómo hacerlo o por dónde empezar.

Como emprendedor y empresario, también pasé alguna vez por ese dolor de cabeza. Sin embargo, no hay nada como la práctica para poder entender las cosas. Por esa razón, permíteme explicarte un sencillo método, que estoy seguro te será super útil para esta finalidad.

Tan solo sigue los siguientes pasos:

1. Describe cómo sería un año exitoso para ti si no tuvieras riesgo de fallar

Comienza por aquí. Con lo que más te gustaría lograr para el siguiente año.

2. Establece un número. ¿Qué te gustaría lograr para el siguiente año?

Al igual que el caso anterior, escribe un número o métrica que te gustaría alcanzar. Por el momento no te preocupes por el cómo.

3. Describe en tus palabras el año que termina

¿Cómo lo viviste? ¿Cómo lo sentiste?

4. Describe tu trabajo durante el año que termina

¿Qué fue lo mejor que hiciste este año? ¿En qué te encantó trabajar? ¿Qué fue lo peor que hiciste este año? ¿Qué fue lo que no te gustó hacer este año? ¿Qué fue lo más difícil?

5. Reflexiona sobre si tuviste impedimentos

¿Hubo algo ajeno a ti que no te permitió lograr tus metas? ¿Qué barreras encontraste? ¿Hubo algo que te impulsó o ayudó?

6. Analiza lo que más valor te dejó este año

¿Cuáles fueron las 5 cosas que hiciste que más valor generaron este año? ¿Qué recursos usaste para lograrlo? ¿Cuáles fueron las 5 cosas que menos valor te generaron? ¿Qué tiempo, dinero y esfuerzo te costaron?

7. Analiza a tu equipo

¿Qué consideras que fue lo más importante que logró tu equipo? ¿Hay algo que consideres hayan hecho muy bien? ¿Qué consideras que puede ser un área de oportunidad para el año que viene?

8. Analiza tus logros

Haz una lista con todas tus métricas del año que pasó. ¿Qué lograste este año?

9. Proyección: ¿Qué absolutamente quieres lograr el próximo año?

Regresa al punto 1, organiza tu lista y convierte lo que escribiste de 1 a 3 objetivos SMART que tienes que lograr durante el año que viene.

SEspecífico
MMedible
AAlcanzable
RRelevante
TEn un tiempo determinado
Objetivos SMART.

10. Fija resultados clave. ¿Qué necesitas hacer para lograr tus objetivos?

Para cada uno de los objetivos, define hasta 4 resultados clave que necesitan suceder para que alcances tu objetivo.

Por ejemplo: Objetivo: Llegar a la luna antes de 1970. → Resultado clave: Construir un cohete que pese menos de 40,000 toneladas antes de 1965.

11. Paso a paso

Toma cada uno de tus resultados clave y de atrás para adelante, define qué tienes que lograr progresivamente cada trimestre para alcanzarlo.

Por ejemplo:

  • Objetivo: Capacitar a 2,000 personas en marketing digital.
  • Resultado clave: Tener 200 asistentes en todos los bootcamps.
    • Q4: Organizar 4 bootcamps con 25 asistentes c/u.
    • Q3: Organizar 3 bootcamps con 25 asistentes c/u.
    • Q2: Organizar 2 bootcamps con 20 asistentes c/u.
    • Q1: crear una estrategia de venta para el bootcamp para febrero 2020.

12. ¿Qué necesitas para lograrlo?

Haz una lista de todos los recursos que necesitas para lograr lo que definiste.

  • Alianzas
  • Materiales
  • Dinero
  • Personas
  • Equipo (Herramientas)
  • Tiempo
  • Otros

13. Cierra con un nice to have

Por último, haz una lista de las cosas que te gustaría lograr además de tus metas más importantes. Es la cereza del pastel.

Tengo algo para ti

Realmente me gustaría mucho que pudieras conseguir los objetivos anuales de tu empresa. Por eso, te regalo una guía con estos mismos pasos, para que la puedas tener al alcance a lo largo de todo este proceso. Me basé en una guía anterior que alguna vez compartió el buen Juan Del Cerro. Desde aquí le doy su crédito y las gracias. No es necesario que me dejes tus datos, ni nada por el estilo. Sólo da click en el botón de descargar.

B.

Esa loca, loca, loca brecha entre picar piedra y alcanzar la cima

Entre el esfuerzo y el éxito, está la resolución.

En todas las carreras profesionales, entendiéndose esto como la combinación del tiempo de vida laboral más el camino vocacional que uno se proponga, existe un lapso entre un punto A y un punto B, que resulta sumamente variable de acuerdo al contexto de vida que se tenga en un determinado momento.

El punto A, es sin duda, el inicio de esa carrera. Ese punto en donde, por lo regular, uno se desvive en un trabajo con funciones operativas y un pago muy bajo, tanto monetario como emocional, a cambio de obtener un aprendizaje. A cambio de obtener experiencia.

Con el tiempo y la práctica, uno va afinando esa experiencia y poco a poco se va consiguiendo lo que en el mundo laboral se le conoce como “el expertise“. Este expertise, hasta donde sé, sólo se consigue con la practica diaria y constante. “Las horas de vuelo”, que les dicen. Desafortunadamente aún no he podido conocer a alguien, ni experimentar en carne propia, que un certificado o un diploma otorguen esto.

A todo este tiempo de esfuerzo continuo, de iteraciones de práctica y aprendizaje, de pruebas y errores, se le conoce como “picar piedra”. Esa metáfora burlona, pero bastante acertada, de que para encontrar diamantes, primero se tiene que viajar hasta las obscuras entrañas de la tierra, ensuciarse las manos y trabajar a marchas forzadas, para con el sudor de la frente, extraer toneladas y toneladas de carbón. La recompensa está en el largo plazo.

Por el otro lado, en el imaginario popular, el éxito siempre tiene otra visión. El éxito es, por lo regular, la imagen de la cima de la montaña más alta. Un lugar, tanto literal como figurativamente, inalcanzable. Sólo asequible para aquellos que son héroes. Aquellos que persistieron y resistieron. Que nunca se detuvieron. Para los que se atrevieron.

Sin embargo y a favor, hay que decir que en la práctica, la idea del éxito es muy diferente de acuerdo a cada una de las personas. Ya lo dice el refrán: “Cada cabeza es un mundo”. Habrá quien defina su éxito como fama y dinero. Habrá quién lo defina como un carro, una casa, un perro, una esposa e hijos. Habrá quien lo visualice como un bar propio en la playa. Sea cual sea la idea, ése es justo el punto B del camino.

Entre ambos puntos, quizás lo más recomendable es disfrutar del camino. No lo dudo. Pero también, es en ese camino en donde uno está hundido en trabajo y además, “hay que dar el 120%”. Estás saturado 18 horas diarias y el día sólo dura 24. E incluso, aunque trabajes de manera efectiva, a veces eso sólo alcanza para cumplir, quedándote corto en dar el siguiente paso.

A todos los que estamos en ese camino, a veces nos parece que vamos solos. Pero afortunadamente no es así. Yo te estoy platicando de esto y tú me estás leyendo hasta este punto porque creo que algo te hizo sentido. Felicidades. Vamos juntos.

Sin importar cuál sea tu expectativa propia, algo que pienso, hace bastante sentido, es aspirar a una labor en la que entre más alto se llegue, más ejecutivo, político y filosófico, sea el trabajo a realizar.

Sin embargo, en el mientras tanto, en el transcurso de pasar de una labor operativa a una cada vez más ejecutiva, no está de más justo filosofar, reflexionar y diseñar las cosas como si ya se estuviera ahí. Para comenzar a acostumbrar a la mente a ese contexto que se quiere alcanzar. Y evidentemente, resolver cuando sea el tiempo de resolver. Después de todo, no se alcanza la cima, sin antes salir de la mina.

B.

Haz eso que tú quieres, como realmente te gustaría que fuera

Sin duda, uno de los mejores consejos a tomar en cuenta, antes de comenzar con cualquier cosa.

Desde el otro día, les platicaba que he tenido la oportunidad de pasar por varios emprendimientos. Desde agencias de publicidad, hasta convertirme en panadero.

Todas han sido experiencias dentro de áreas que son de mi agrado e interés. Lo curioso aquí, es que de cierta manera, antes de emprender cada una de estas aventuras, he recibido el mismo consejo, más o menos con las mismas palabras.

La primera vez, fue hace más de catorce años, mientras estudiaba para convertirme en creativo publicitario. En ese entonces, una de las tareas era buscar anuncios que a nuestro parecer fueran malos, analizarlos y convertirlos en piezas creativas.

Es bien sabido que en mucho de los casos, la publicidad es molesta porque, además de ser intrusiva, su mensaje es vacío, precario y hasta insultante. Pero no así cuando es bien realizada. Por ejemplo, todos odiamos que interrumpan un programa de TV, pero por otra parte, muchos esperan ver los comerciales programados durante el Super Bowl.

Después de varias prácticas y lecciones, uno de los consejos más comunes entre todos los instructores era: “Para hacer buena publicidad, haz la publicidad que a ti te gustaría ver”.

Tiempo después, me dediqué a hacer pan. Como era de esperarse, quise profesionalizarme en el ramo y tomé varios cursos de gastronomía, panadería y repostería.

El pan es algo maravilloso. Uno de los alimentos más ricos en todos los sentidos de la palabra. Sobre todo, si se opta por materia prima de primera calidad, en vez de productos químicos para industrializar su preparación.

Fue en el apasionante mundo de las masas, en donde varios maestros panaderos me pasaron “su receta” para hacer buen pan. Y ahí estaba, una vez más: “Para hacer buen pan, haz el pan que a ti te gustaría comer”.

No fue tan distinto cuando aprendí el proceso de elaboración de cerveza. Después de tomar varios cursos, no fueron pocos maestros cerveceros los que coincidieron con la fórmula ganadora: “Para hacer buena cerveza, haz la cerveza que a ti te gustaría beber”.

Y sí, cabe mencionar que a estas alturas, quizás todo sea una y otra vez la reinterpretación de aquella frase que dice: “Si quieres ser escritor, comienza por escribir el libro que quieras leer”.

Como sea, es uno de los mejores consejos de los que pueden echar mano. Sobre todo, cada vez que tengan la intención de iniciar algo.

B.

De barba, cerveza, pan y jardinería

De estas cuatro cosas he aprendido la misma lección. Quizás una de las más importantes en mi vida.

No están para saberlo, pero digamos que más o menos, en estos últimos cinco años de mi existencia, me ha tocado revalorar la paciencia a base de golpes de la vida.

Sin duda, a pesar de que son lecciones que duelen, las valoro. Después de todo, esto no es una queja. Muchas cosas buenas han salido de esas lecciones.

Para quienes me conocen en persona, saben que desde el tiempo que les comento, me he dispuesto a conseguir una barba digna de los ZZ Top o incluso, del mismísimo y legendario mago Merlín.

Es un look, que a pesar de que puedo conseguir técnicamente de manera fácil por mi barba cerrada, no se consigue de la noche a la mañana. Mantener una barba exige cuidados, atención y paciencia.

Si alguien se dispone a dejarse crecer la barba, ésta se debe mantener constantemente. Humectar la vellosidad resulta primordial para que no se haga como estropajo. Y no se diga hacer un retoque constante al corte, a pesar de que el objetivo sea alcanzar longitud.

En otro momento, también dentro de estos últimos cinco años, me propuse a fabricar cerveza artesanal al lado de un buen amigo, a quien cercanos reconocen como “El Tona”. Un tipazo.

Poner manos a la obra y hacer tu propia cerveza en la cocina de tu casa, si bien es más fácil de lo que uno pudiera pensar, tienen por definición ciertos preparativos que hay que seguir.

Los que son aficionados a esto de la craft beer, saben bien que la preparación de una buena birra, ya sea de consumo personal o para venta al consumidor, precisa pulcritud en todo momento, gusto por hacer las cosas y para rematar la faena, levantar todo el desorden que se pueda llegar a hacer.

De igual manera, en estos últimos cinco años, terminé en medio de una aventura con una gama de altibajos muy interesantes: Ser panadero.

Sean o no aficionados a la fabricación del pan, deben ustedes saber que los menesteres de la masa también tienen su chiste. No son nada del otro mundo, pero entre mejor los sepas hacer, mejor es el producto final.

El pan es mágico en sí mismo. Partamos de los ingredientes más básicos: Harina, agua y sal. Elementos que por sí solos son un fáciles de encontrar en cualquier despensa y que sin combinarse, bien se pudiera pensar que no tienen mayor relevancia.

Ah, ¡pero esperemos un momento! Justo igual que las Spice Girls, separados no dan para mucho, incluso hasta pueden llegar a empachar. Pero combinados en proporciones adecuadas, amasados con cuidado y resguardados bajo el calor del horno, esos tres ingredientes se convierten en uno de los alimentos más deliciosos que han acompañado a la humanidad desde tiempos inmemorables.

Para que un pan llegue a su punto, hay que dejarlo levar. Que la masa repose un buen rato. Se vuelve a amasar. Se vuelve a dejar reposar. Y por supuesto, no se debe estar vigilando el horno en el cocimiento, porque si no nunca va a levantar.

Por último y por razones fortuitas, también en estos últimos años me he visto envuelto en el cuidado de un huerto doméstico. No crean que soy un granjero aventajado. ¡Ya quisiera! Simplemente es un muy humilde par de cajones de cultivo.

La tierra ha sido buena con nosotros y en este tiempo hemos cosechado al menos, un kilo de jitomates, cuatro plantas de epazote y muchos girasoles. Pero como ya se imaginan a estas alturas, esto de la siembra también es algo muy particular.

Germinar semillas no es cosa sencilla, o al menos, no para mi. Si bien hemos recolectado frutos de la tierra, ha sido a costa de muchas plantas que se quedaron en el camino. Y bueno, en veces, el proceso de descomposición de la composta no tiene un aspecto y olor muy agradables.

Sin embargo, ya sembrada la semilla, el trabajo está ahí y es satisfactorio ver cómo se van dando las cosas. De nuevo, no es de la noche a la mañana.

Por eso, si una moraleja les puedo dar de tener barba, fabricar cerveza, hacer pan y sembrar algunas semillas es, hay que darle tiempo al tiempo. Quizás por algo he terminado envuelto en todo esto. Ya se verá.

Recuerden: Darle tiempo al tiempo.

B.

Harry Styles – Harry Styles

Un paseo por los muchos estilos del álbum debut del Jarry Estilos.

Dedicado a Aline y Josué, que son super fans del Harry.

Ficha

Año de publicación: 2017.

Género(s): Pop.

Duración: 10 canciones / 40 minutos.

Productor(es): Jeff Bhasker, Mikey Weiss, Tyler Johnson y Kid Harpoon.

Te puede gustar si te laten: George Harrison, Prince, Robbie Williams y evidentemente One Direction. Además de cualquiera de los mencionados en la lista de influencias.

Conoce más de este disco en Wikipedia.

A veces hay que darle tiempo al tiempo para tomar perspectiva y cerciorarse que algo que le gusta a uno en un principio, realmente pase la prueba del paso de los años, comprobando de esta manera que es un material de buena calidad y no un gusto pasajero.

Por tanto, siempre es bueno escuchar y volver a escuchar, uno que otro disco bajo ese parámetro. Asegurarnos que la producción envejece bien. Que nos sigue gustando igual que el primer día.

Esto se da sobre todo, en producciones como de la que hablamos el día de hoy. La cual, podría no estar libre del prejuicio de algunas personas, a quien puede parecerles un disco “prefabricado” y “fresa”.

El álbum debut de Harry Styles, que salió al público en mayo del 2017, es un caso que goza de mucha salud. Es un discazo.

De hecho, es tan bueno, que podría traerle al inglés la famosa “maldición del primer disco”. Esa en donde el primer material es tan bueno, que los posteriores podrían quedar un poco flojos o podrían sonar repetitivos.

Y no es para menos. Styles, ídolo de multitudes, logró una producción pulida. Llena de influencias musicales, que más que esconderlas, las presume. ¡Y vaya que si lo hace bien!

Tanto, que por el puro placer de disfrutar de la música, nos hemos dado a la tarea de analizar tema por tema, cada una de las raíces encontradas en el disco. Por supuesto, acompañado de su respectivo playlist.

Meet Me in the Hallway

¡Rolón! Probablemente la mejor elección para abrir el disco. No inicia con algo ponchado, sino al contrario, con algo soft que va escalando poco a poco hacia su clímax.

Las influencias que se detectan aquí provienen directamente de un George Harrison en su etapa “All Things Must Pass“, así como las del mejor momento de una de las bandas contemporáneas a la producción, The War On Drugs.

Sign of the Times

El sencillo por excelencia. Aquí rebozan influencias de Elton John y John Lennon en el piano que lleva el compás de la melodía. Volvemos a ese toque de Harrison en la guitarra, misma que también nos puede recordar al mismísimo Prince en “Purple Rain“.

El detalle de la subida al cielo nos remite directamente a “Space Oddity” de Bowie. Y en general, toda la canción podría ser una toma descartada de aquella grandiosa “Stop Crying Your Heart Out” de Oasis.

Carolina

Una rola sexy, provocativa, cuasi sexosa. Ideal para bailarla bañado en sudor, enfundado dentro de unos pantalones apretados.

Se nota nuevamente la influencia de Prince respecto al tono sexy de la canción, como en los efectos sonoros al fondo de gritos y cucharas. Sí, cucharas.

Las cuerdas en el track son un caso especial. La guitarra es una herencia directa del legendario Marc Bolan, amo y maestro del glam. Y por supuesto, el arreglo es musicalmente algo que en definitiva haría T-Rex.

La canción en sí misma, bien podría haber tenido cabida en el “Midnite Vultures” del “güero” Beck. Su ADN se relaciona con el sencillo “Sexx Laws”, salido allá por 1999. Es de ahí de donde seguro toma la parte electrónica, los coros y la temática.

Por último, es obvio que hay un dejo distante del sonido de One Direction. Era de esperarse. Está ahí para recordarle a los fans de dónde viene Harry, pero dejando muy en claro hacia dónde va.

Two Ghosts

Canción que bien podría haber sido cantada por Robbie Williams en cualquier momento de su carrera. O bien, por Frank Healy y compañía, en cualquiera de los discos de Travis. Un buen track con aires de campiña escocesa.

Sweet Creature

Una rola que suena abiertamente a los Beatles, en particular a “Blackbird” de Paul McCartney. Tiene todo el estilo que “Macca” usa cada vez que quiere tener un momento tierno con los fans: guitarra acústica y voz dulce.

Los coros del fondo y arreglos también nos remiten a las bandas de Neo-folk contemporáneas a la época de este disco. Fleet Foxes y Mumford & Sons, los estoy viendo a ustedes.

Only Angel

Una canción que durante su primer minuto nos hace pensar inevitablemente en Moby y su electrónica, aderezada con sampleos de voces femeninas.

Momentos después, existe un quiebre que inunda la melodía con un coro pegajoso y guitarras acompasadas a una batería. Es evidente la influencia de Sus Satánicas Majestades, los Rolling Stones. La canción (con todo y cencerro incluido), bien podría ser un éxito más de la dupla Jagger-Richards.

Por si el coro de voces no lo había dejado claro, también podemos emparentar este track con otras bandas en la vena de los Stones como los Dandy Warhols y Lenny Kravitz.

La vocalización de Harry en esta canción, no deja de recordarnos los buenos tiempos de cuando Steven Tyler se ponía en mood cachondo con Aerosmith.

Kiwi

Es un rolón lleno de dinamita y alto octanaje, al menos para el género al que Styles está acostumbrado a manejar. Una canción de un ritmo pegajoso liderado por las guitarras y los coros.

Por tanto es inevitable pensar en bandas como Jet, The Hives, The Datsuns, The Libertines, Green Day, The Vines, Arctic Monkeys e incluso, los legendarios The Clash. Sobre esto último, no dejen de prestar especial atención al grito a lo “London Calling” a la mitad de la canción.

Ever Since New York

Otra baladita con algo de guitarra acústica. Sólo que en este caso con todo un acompañamiento. Esta canción bien podría ser también de los ya mencionados Robbie Williams, Travis o George Harrison.

Pero no sólo eso, se disfruta bastante ese nexo musical que se tiene con el rock semiacústico de los Estados Unidos. Se palpan influencias de otros grandes como “el jefe”, Bruce Springsteen y Tom Petty en sus etapas acústicas.

Woman

Rolón-cachondo-sexoso-cochinón.

Ahora sí estamos en terrenos de música de alcoba. El inicio bien podría ser una referencia a la música de Noel Gallagher ya en su etapa solista, en la que platica un poco antes de cantar.

El piano por su parte, es otra vena musical que bien hace referencia a Elton John y un lejano “Bennie and the Jets“. La guitarra al ritmo lento de la voz, es sin duda otra referencia más a Prince en “Do Me, Baby“. Más obvio no podría ser.

En ese mismo sentido, la combinación del quejido, guitarra y sintetizador es una clara herencia de Lenny Kravitz en canciones como “It Ain’t Over ‘Til It’s Over” o “I Belong To You“.

Hablando de quejidos al fondo, nótese la vibra que hay de Justin Timberlake en lo que probablemente es su mejor etapa, entre el FutureSex/LoveSounds y The 20/20 Experience. Sin dejar de lado por supuesto, ese ambiente de intimidad que nos remite a lo que hiciera George Michael en sus diferentes discos.

From the Dining Table

Un super rolón acústico para concluir el disco en paz, a modo de colofón. Justo como una voraz noche de sábado culmina un domingo por la mañana.

Otra canción evidentemente Beatle, que con su medida proporción nos lleva a pensar en aquella “Her Majesty” al final del Abbey Road.

Hay aquí también influencias de Nick Drake y su “River Man“, el ya mencionado George Harrison e incluso Moby, sólo que en esta ocasión en su faceta acústica, como la de “Guitar Flute & String“.

En resumen, un álbum debut que brilla por no esconder sus raíces, sino por mostrarnos todo lo que Styles puede y quiere hacer. Sin lugar a dudas, junto al “A Deeper Understanding” de The War On Drugs, el mejor disco del 2017.

Veredicto

– Éntrele sin prejuicios.

– No se quede sin explorarlo.

– Interesante. Sin duda.

B.