Puse al día mi blog, no solo como tarea técnica, sino como una forma de entender qué lugar ocupa esta casa digital en mi vida creativa, profesional y editorial.
Me di a la labor de poner al día mi blog. Lo que empezó como una lista de pendientes —revisar categorías, limpiar etiquetas, pensar mejor la optimización para motores de búsqueda (SEO), ordenar rutas, actualizar plugins, ajustar imágenes y entender qué dicen las métricas— empezó a crecer hasta convertirse en otra cosa: una forma de revisar la casa desde adentro.
Porque optimizar un blog no es solamente ajustar títulos, comprimir imágenes o instalar herramientas. También implica decidir qué merece vivir aquí, cómo se conecta una idea con otra, qué rutas puede seguir una persona que llega por primera vez, qué textos siguen teniendo sentido y qué partes del sitio todavía representan la forma en que pienso, trabajo y escribo.
Esta serie documenta ese proceso.
No como tutorial definitivo ni como guía universal para que todo mundo haga lo mismo, sino como un caso práctico: mi propio blog convertido en un proyecto editorial y de arquitectura digital.
La idea es poner al día la casa sin convertirla en una fábrica de contenido. Que pueda encontrarse, sí. Que pueda leerse mejor, también. Que tenga estructura, rutas, enlaces, categorías y páginas más claras. Pero sin perder lo que para mí vuelve valioso este espacio: su posibilidad de ser archivo, casa, taller, laboratorio y sistema de pensamiento.
El blog como casa es una metáfora grande. Dentro puede haber un taller, donde las ideas se trabajan; un laboratorio, donde pruebo hipótesis, formatos y herramientas; un jardín, donde algunas cosas crecen de forma menos lineal; y un archivo, donde quedan rastros de lo que he pensado, hecho, aprendido o intentado entender.
Esta ruta va de eso: de arreglar la casa para volver a escribir, pero también para que lo escrito pueda encontrarse, recorrerse y conectarse mejor.
Lo importante es que el proceso quede documentado: desde la duda inicial sobre si todavía tiene sentido escribir en un blog, hasta las decisiones concretas sobre SEO, arquitectura, navegación, herramientas y medición.
Mapa de la serie
Bloque 1: Por qué volver al blog
Antes de optimizar algo, necesito entender por qué vale la pena conservarlo, sostenerlo y darle estructura. Este bloque abre la pregunta de fondo: qué sentido tiene tener un blog hoy y qué papel puede ocupar dentro de una vida digital que ya no depende de un solo lugar.
1. ¿La gente sigue leyendo blogs?
O la pregunta real es otra: ¿en qué momentos todavía estamos dispuestos a leer algo largo en internet?
2. ¿Todavía vale la pena que yo escriba en un blog?
3. El problema de tener muchas ideas conectadas entre sí
Bloque 2: Diagnóstico / cómo está la casa hoy
Antes de mover muebles, conviene tomarle foto a la casa. Este bloque funciona como punto de partida: qué hay, qué está roto, qué está desordenado, qué sigue vivo y qué necesita revisión.
4. Punto de partida: así está mi blog antes de modificarlo
Bloque 3: Identidad y mapa editorial
Aquí empieza la parte estratégica. Antes de decidir categorías, layouts o herramientas, necesito entender qué es este sitio, para quién existe y qué materiales ya viven dentro de él.
5. Qué es este sitio para mí
6. Para quién escribo cuando escribo aquí
7. Inventario: qué tengo publicado y qué me dice de mí
8. Los territorios editoriales de mi blog
Bloque 4: Arquitectura editorial
Este bloque convierte el mapa en estructura. Aquí empiezan las decisiones sobre cómo ordenar el contenido para que no todo dependa de ocurrencias, etiquetas sueltas o categorías improvisadas.
9. Categorías: los cuartos principales de la casa
10. Series de lectura: porque no todo cabe en categorías
11. Etiquetas: la señalética pequeña del blog
12. Tipos de posts: no todo lo que escribo tiene la misma forma
Bloque 5: Arquitectura del sitio / navegación
Una cosa es tener contenido y otra es hacerlo navegable. Este bloque pasa del contenido a la experiencia de recorrido: puertas, menús, rutas y mapas.
13. Secciones del sitio: qué puertas necesita mi casa digital
14. Barra de navegación: las puertas principales
15. Footer: el mapa discreto de la casa
Bloque 6: Diseño editorial / layout
Aquí la estructura empieza a tomar forma visual. No se trata solo de que el sitio se vea bonito, sino de que cada página ayude a leer, explorar y entender mejor.
16. Layout del home: qué debe ver alguien al llegar
17. Layout del blog y archivo: cómo se navega lo publicado
18. Plantilla de posts: cómo quiero que se lea cada entrada
19. Páginas estratégicas: las habitaciones que no son posts
Bloque 7: SEO y optimización
Aquí entra la parte más SEO, pero ya con una idea más clara de qué es el sitio y cómo debe funcionar. La idea no es escribir para Google, sino hacer que la casa pueda encontrarse sin traicionar lo que se escribe.
20. Descripción del sitio: decir qué es esta casa en pocas palabras
21. SEO técnico básico: que la casa pueda encontrarse
22. SEO de imágenes: que lo visual también sea encontrable y legible
23. SEO editorial por post: cómo optimizo sin traicionar lo que escribo
24. Enlaces internos: los pasillos entre ideas
25. Google Site Kit: escuchar lo que el sitio empieza a decir
Bloque 8: Herramientas de la casa
Este bloque revisa los plugins y herramientas que sostienen el sitio. No como decoración ni como acumulación de funciones, sino como decisiones prácticas: qué ayuda, qué estorba y qué vale la pena conservar.
26. Plugins: herramientas, no decoración
27. Yoast: optimizar sin escribir para semáforos
28. Jetpack: la navaja suiza de WordPress
Bloque 9: Cierre / nueva versión del sitio
Después de ordenar, mover, revisar y optimizar, toca mirar qué cambió. Este bloque cierra la serie y permite comparar la casa antes y después.
29. Lo que cambió después de poner al día mi blog
Última actualización
Mayo 2026.
Este post funciona como índice vivo de la serie. Conforme avance el proyecto, iré agregando enlaces, ajustes y nuevas notas para que la ruta también documente sus propios cambios.
B.

Deja un comentario